Soberanía de Argentina


Eduardo_Villatoro

 Uno de los placeres que más degusto es la lectura de un buen libro, un brillante autor, un diario con diversa información y variados comentarios, reportajes y análisis, y de esa cuenta es que en las tardes espero con expectativa que me llegue La Hora, para disfrutar del contenido del editorial, siempre certero y preciso, las columnas de los periodistas o de otras profesiones que colaboran con sus artículos –la mayoría de los cuales escriben con habilidad, y otros son tan aburridos que los paso por alto–, la información amplia o condensada del acontecer nacional, los detallados reportajes y, en fin, hasta la rama deportiva que no se concreta al fútbol sino que incluye amplia gama de deportes, sin excluir la Sección Cultural de los sábados.

Eduardo Villatoro


Cito por último las noticias internacionales porque me voy a referir a una de ellas, precisamente, en vista de que este vespertino, haciéndole honor a su eslogan de que es tribuna y no mostrador, se caracteriza por incluir informaciones sobre sucesos importantes que acaecen en el extranjero; pero no sólo desde la perspectiva de ciertas agencias internacionales supeditadas a    poderosas empresas trasnacionales, sino que nos ofrecen la visión imparcial de los acontecimientos que ocurren más allá de nuestras fronteras.
 
Durante los recientes días me he enterado de las declaraciones de autoridades del arrogante gobierno conservador español que amenazan casi con desatar una guerra contra Argentina; demandan y reciben el apoyo de las demás naciones de la Unión Europea, y por poco le exigen a Estados Unidos que emplace misiles nucleares para lanzarlos hacia Buenos Aires, y todo porque la presidenta Cristina Fernández tuvo el arrojo de plantear al Congreso argentino, en un acto de ejercicio de su soberanía, que proceda a la expropiación de la mayoría accionaria que posee la empresa española Repsol en Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF), con el pago justo de la indemnización.
 
¿A qué obedece esa decisión que compete exclusivamente al pueblo y gobierno Argentino? De ninguna manera a que la presidenta Fernández acate las consignas del presidente venezolano Hugo Chávez o a una reacción revanchista contra las inversiones extranjeras, ni tampoco persigue afectar los “derechos” del pueblo español, como pretenden hacernos creer funcionarios ibéricos y diputados del Parlamento Europeo; sino responde a defender los intereses nacionales de Argentina, que hace menos de una década exportaba petróleo y gas natural, y en la actualidad el gobierno gasta miles de millones de dólares para importar hidrocarburos y distribuirlos a precios subvencionados.
 
“Este giro –precisa la información que leí en La Hora– es la razón por la que Argentina, que se ganó el vilipendio de la comunidad financiera global, está dispuesta a arriesgarse al aislamiento internacional al arrebatar de manos españolas el control de su principal compañía petrolera”, que estaba conduciendo a YPF a un desastre, no obstante que Repsol había elevado sus cálculos para las reservas de gas y petróleo de esquisto que había hallado en Argentina hasta casi 23 mil millones de barriles, suficientes para duplicar la producción del país en una década; pero la compañía aducía pretextos para su explotación, y exigía flexibilización de las leyes argentinas para atraer más inversión extranjera .
 
Al tomar el control de la compañía, Argentina tendrá acceso a miles de millones de dólares en efectivo, suficiente energía para cubrir la demanda nacional en el corto plazo y resolver sus tribulaciones económicas en el futuro; para decirlo en resumidamente.
 
(Un alto funcionario de España de paso por Guatemala con destino a Argentina le comenta al maletero Romualdo Tishudo: Este caso tiene dos puntos de vista, el equivocado y el de los empresarios españoles).