Sismos y actividad volcánica provocan alarma en el paí­s


Los sismógrafos registraron movimientos de 3,5 y 3,8 grados en la escala de Richter.

La región sureste de Guatemala se mantiene en alerta desde el sábado ante una cadena de sismos de escasa magnitud y la actividad constante de tres volcanes, según autoridades oficiales.


Los sismos entre 3,5 y 3,8 grados en la escala abierta de Richter no provocaron ví­ctimas o daños, pero si pánico entre la población, indicó el director del Instituto Nacional de Sismologí­a, Vulcanologí­a, Meteorologí­a e Hidrologí­a (Insivumeh), Eddy Sánchez.

Al mismo tiempo, la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred) mantiene la alerta ante la actividad incesante en los volcanes de Fuego, Santiaguito y Pacaya.

«Los sismos son de carácter local y el epicentro se localiza a 30 km al sur-sureste de la ciudad, en el departamento de Guatemala (centro)», donde está ubicada la capital de este paí­s centroamericano, detalló.

Comentó que los sismos pueden estar relacionados con la falla de Jalpatagua, la cual inicia en la frontera con El Salvador, recorre el sur guatemalteco y termina en los poblados de Amatitlán y Villa Nueva, en las afueras de la capital de esta nación.

Gustavo Chigna, del departamento de Vulcanologí­a del Insivumeh, informó que mantiene alerta amarilla en el volcán de Fuego donde se registran 40 a 54 explosiones de ceniza por dí­a, de débiles a moderadas, a unos 300 metros de altura del cráter, formando columnas de entre 8 y 10 kilómetros de alto.

DAí‘OS Casas destruidas


Al menos diez casas totalmente destruidas es el balance de un enjambre de sismos registrados el fin de semana en la meseta central de Guatemala, en el que no hubo que lamentar ví­ctimas, según reportes de prensa publicados hoy.

Aunque las autoridades no reportaron daños, las frágiles viviendas construidas de adobe (bloques de lodo) de la aldea El Jocotillo, Villa Canales, al sur de la capital, sucumbieron al enjambre de sismos entre 3,8 y 4,9 grados en la escala de Richter.

Las familias tuvieron que dormir la noche del sábado a la intemperie, por temor a que se derrumbaran sus frágiles viviendas.

El vocero presidencial, Fernando Barillas, se comprometió a que el Gobierno brinde asistencia a las familias damnificadas.

Según el instituto de sismologí­a, los sismos continuarán durante los próximos dí­as.