Sin visión de Estado


Jorge_MARIO_Andrino

La falta de atención de lo importante para dar pie a lo urgente, consume el poco o mucho esfuerzo que las autoridades están haciendo, especialmente en cuanto a seguridad y a la economía, en donde se lamenta que no tengan soluciones de mediano o largo plazo, sino que atiendan aspectos del día a día, más preocupados por su imagen, que por el país.

Jorge Mario Andrino Grotewold


El caso de las construcciones de cárceles es solo un ejemplo, de cómo las autoridades no quieren solucionar el tema a fondo, sino que buscan soluciones paliativas, que bien saben no tendrán efectos profundos, sino que servirán nada más que para gastar el erario público.  Las declaraciones de funcionarios explicando que “ya no les daría tiempo para construir”, merecen una seria crítica, puesto que no es posible que se piense solo en el período de gobierno para alcanzar soluciones necesarias.  Un verdadero estadista hace todo su esfuerzo por preparar unas bases de licitaciónes técnicas y efectivas, que siguiendo un procedimiento transparente, rinda frutos para el país, aunque sea otro gobierno el que la inaugure y se quede con el rédito político. Ideal sería que el político siguiente, le diera el crédito que merece a quien diere inicio al proceso.  Sin embargo ni uno ni otro es esperado por la población en la actual coyuntura de país.

El país requiere de funcionarios y políticos con visión de Estado, que establezcan estrategias para ganar su electorado, pero que privilegien por sobre todo, la realización de obras, servicios y acciones que sean de utilidad pública, aunque no sea de ellos el reconocimiento de la población.  Los alcaldes y diputados, a quienes la ley les permite la reelección, debieran ser los primeros en realizar una planificación política, pero no sólo de sus partidos, sino de su función pública.  Solo así se lograría en un tiempo, resultados de fondo; algo que tanto se necesita. 

Y los factores económico y financiero, son otra realidad clara de esa ausencia de visión que los gobernantes han tenido desde hace varios lustros.  El endeudamiento es una grave decisión, especialmente porque afecta la economía nacional, e incide en indicadores como el crecimiento económico o la inversión social, destinando el dinero de los préstamos en acciones paliativas, en lugar de invertir en desarrollo sostenible.  ¿Nuevos buses? ¿Paradas cortas y seguras?  El Estadista persigue la inversión de largo plazo en un metro subterráneo que mejore las rutas de toda la ciudad, o un tren que lleve prosperidad en todo el territorio nacional.

Peor aún, preocupa que ante esa visión limitada, no se alcancen a tomar decisiones preventivas que logren la resolución de aspectos graves, como lo puede ser otro huracán o algún desastre natural, en donde la falta de prevención haría recurrir de nuevo a los constructores, quienes a pesar de la emergencia, estarían escépticos de trabajar, ante la duda de un pago incierto y a largo plazo.

Guatemala está sumida en graves circunstancias en estos momentos, que requieren que se tomen acciones inmediatas y urgentes –seguridad, empleo, economía–, pero un buen estadista no puede ni debe olvidarse de aquellos aspectos que en los mismos ejes, represente una mejora institucional para el problema de fondo.  Para cada equipo de emergencias, debe existir un equipo de importancias, y con la prioridad que se necesite, misma que no es el bolsillo personal ni la imagen pública del funcionario o del político.

Parafrasear al fallecido ex presidente estadounidense John F. Kennedy pareciera inducir a entender este fenómeno: “… Así, en los próximos tiempos, solo el político verdaderamente valeroso podrá adoptar las difíciles e impopulares decisiones necesarias… que no necesitan preocuparse de la popularidad de sus acciones, que no tienen que pagar tributo a la opinión pública… y que… sin miedo a represalias en las elecciones, puedan sacrificar el bienestar de hoy por la gloria de mañana”.