La decisión de no renovar la licencia a la televisora opositora RCTV hace un año continúa afectando al presidente de Venezuela, Hugo Chávez, quien pese a una popularidad superior al 50% no logra recuperar la confianza del electorado.
«La salida del aire de RCTV afectó a la popularidad del presidente, que de casi 80%, tras su reelección en diciembre de 2006, cayó hasta 55% en mayo de 2007. Este indicador ha mejorado, pero lo que no se recupera es la confianza que se mantiene aún en 40%», dijo Luis Vicente León, directivo de la firma Datanálisis.
En 2007, el gobierno venezolano decidió no renovar la concesión a la cadena RCTV, la más antigua del país y la única de alcance nacional, con una línea editorial crítica con la gestión de Chávez.
La medida fue rechazada por entre el 70% y 80% de la población, según encuestas realizadas por Datanálisis y provocó protestas estudiantiles en todo el país.
«Por primera vez, la base chavista se pronunció en contra de una decisión del presidente y los estudiantes salieron a la calle. Fue una medida impopular porque golpeó a las clases más bajas que son las que más televisión consumen», señaló Fernando Rodríguez, experto en temas de comunicación.
«Fue un error sacar el canal por razones de índole política. La gente ve la televisión para divertirse, para descansar, para olvidarse, y más del 90% de la programación de RCTV, que era la que tenía más audiencia, tenía ese propósito», añadió el académico.
Vestido de militar, durante un acto en un cuartel en Caracas, el mandatario venezolano anunció el 28 de diciembre de 2006 que no renovaría a RCTV la concesión para operar la señal abierta que la televisora explotaba hacía medio siglo.
«No se le va a renovar la concesión a ese canal golpista», sentenció Chávez tres semanas después de ser reelegido para un segundo mandato con un 63% de los votos.
«La gente se sintió invadida en su propio espacio por una medida que consideró arbitraria», dice León.
Para Rodríguez, las consecuencias negativas para Chávez persisten también porque el ejecutivo falló a la hora de sustituir RCTV por una cadena de «servicio público» y «el mismo gobierno reconoce su fracaso en esta área».
La señal de RCTV, que mantenía niveles de audiencia entre 28% y 30%, fue sustituida a los pocos minutos del cese de su concesión por la estatal Televisora Venezolana Social (TVES), que en marzo logró una audiencia media de 1,27%, según AGB Nielsel Media Research, firma dedicada a mediciones de audiencia.
Desde su salida del aire en Venezuela, RCTV se convirtió en un canal privado registrado en Estados Unidos que se emite en todos los sistemas de TV por suscripción de Venezuela y algunos de Colombia y Estados Unidos.
El canal mantiene dos juicios contra el Estado venezolano para operar en señal abierta otros 20 años y recuperar su red de transmisión entregada a TVES por orden de un tribunal, según su representante legal, Oswaldo Quintana.
Fuera de las fronteras venezolanas, la salida del aire de RCTV también generó críticas de grupos defensores de los derechos humanos y la libertad de prensa. Además, los congresos de Brasil y Paraguay retrasaron la aprobación del ingreso de Venezuela al Mecosur por dudas sobre las libertades democráticas.
Para el experto de Datanálisis, la decisión sobre RCTV «es fundamental para entender por qué la población no aprobó la reforma constitucional» de corte socialista de Chávez, sometida a referendo en diciembre de 2007.
El caso también explicaría en parte por qué la oposición podría ganar varias gobernaciones importantes en las elecciones regionales de noviembre próximo, indicó.
«Chávez continúa siendo popular, pero a partir de ese momento la gente comenzó a pedirle explicaciones, porque entendió que algunas de sus decisiones podrían afectarle. El electorado ya no está dispuesto a girarle al presidente cheques en blanco», concluyó León.