Sin justicia ni libertad


Enma-Reyes

Somos un país altamente violento, sin respeto a la vida del otro. Al momento de querer respuesta de las autoridades, estas no se asoman por ningún lado. La garantía de libertad la tenemos atada. A veces cuestionamos la vida de otros países que no disfrutan de la libertad que nosotros los guatemaltecos nos afanamos en decir, pero qué libertad podría ser, que al salir de nuestros hogares, vayamos temerosos de que alguien se nos acerque y nos haga daño física y psicológicamente.

Enma Reyes
enmareyes85@gmail.com


Vivimos en una sociedad de estrés, ya ni saludar al prójimo es bueno, porque no sabemos cómo nos podrá responder. Vivimos con una gran indiferencia al más necesitado, inclusive desprotegiendo a las minorías como los derechos de los niños, los indígenas, de las mujeres.

Es momento de ponernos a pensar sobre qué estamos ofreciendo como personas pensantes que somos. A dónde llevamos este país, porque nuestras actitudes demuestran que lo único que recibirán las futuras generaciones son pedazos de este país.

¿Justicia? ¿Que entendemos por justicia? y ¿Qué esperamos de ella? Hace varios años fuimos víctimas de robo, al momento de regresar mi madre de hacer diversos mandados, se encuentra con la sorpresa que dos hombres habían entrado a mi casa y robaron los ahorros de mi padre y el sueldo junto con su aguinaldo de mi hermana.

El total de lo robado era la módica cantidad de tres mil quetzales, los policías al darle el reporte a mi papá, le indicaron que solamente les habían encontrado Q500 a los señores ladrones y que para recuperarlos era necesario que presentara una denuncia ante el Ministerio Público.

Muchas personas apoyaron las recomendaciones de los policías, pero mi padre pensó, ante todo, en nuestra propia seguridad. Nunca hizo la denuncia ya que él temía que esos mismos hombres u otros tomaran represalias contra mi familia.

A este puntos hemos llegado, a pesar de que lo ocurrido sucedió hace algunos años, la historia sigue siendo la misma. Nunca están las autoridades cuando se requiere, y si llegaran a presentarse pueden ser que sean  parte de los dueños de lo ajeno.