«El Gobierno anunció en 2006 la recuperación física de cinco fincas en el Parque Nacional Laguna del Tigre, pero fue solo en papel, porque aún siguen invadidas», dijo Ruth Catalán, de Trópico Verde. Las mismas estarían siendo usadas por narcotraficantes.
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Según Catalán, la usurpación de áreas protegidas por grandes terratenientes y comunidades de otros departamentos es una amenaza latente para las áreas protegidas, mientras el Estado no intervenga e implemente políticas de atención.
También se manifestó por el peligro en el que se encuentra la reserva de la Biosfera Maya, entre ellos el Mirador Río Azul, el Parque Yahxá y el Biotopo de Zotz, en Petén, donde se han registrado invasiones en los últimos meses.
La activista también denunció que dos miembros de su organización fueron víctimas de atentados, luego de haber denunciado la usurpación de tierras en el Parque Nacional Laguna del Tigre.