Sin apoyo querella sobre Guantánamo


El fiscal general del Estado español, Cándido Conde Pumpido, anunció hoy que la Fiscalí­a no apoyará la querella presentada en España contra los asesores del ex presidente estadounidense George W. Bush, que crearon el entramado jurí­dico de la cárcel de Guantánamo.


«Sinceramente creo que es una querella fraudulenta», afirmó Conde Pumpido, durante un desayuno con periodistas en Madrid, porque, según él, la denuncia no va en contra de los presuntos autores materiales de los supuestos delitos de maltratos que se cometieron en esa prisión.

La querella, que habí­a sido presentada ante la Audiencia Nacional (máxima instancia penal española) el pasado 17 de marzo por varios letrados, apunta a seis abogados norteamericanos considerados «responsables jurí­dicos» de la creación de esa cárcel militar estadounidense en Guantánamo, en la isla de Cuba.

«Si se actúa por un delito en principio de maltrato a los prisioneros de guerra que se podrí­a haber cometido en Guantánamo, esa denuncia deberí­a ir contra los autores materiales y no contra los asesores o las decisiones ejecutivas de la Administración norteamericana», afirmó Conde Pumpido.

El juez de instrucción Baltasar Garzón, que recibió la querella, habí­a solicitado recientemente que la fiscalí­a se pronunciara sobre el curso que debí­a seguir.

La Audiencia Nacional, principal instancia penal española, competente para investigar y juzgar casos por crí­menes contra la humanidad, genocidio y torturas, del que depende el juez Garzón, habí­a dicho el martes a la AFP que no habí­a decidido nada aún sobre el caso Guantánamo.

Una vez que la opinión del tribunal le sea notificada, Garzón dirá si está conforme o no con las recomendaciones de la fiscalí­a.

Según la Asociación para la Dignidad de los Presos y Presas, que impulsaron la demanda, el equipo jurí­dico de Bush «participó en la elaboración, la aprobación y la puesta en marcha» del entramado jurí­dico de Guantánamo, por donde pasaron más de 800 hombres y adolescentes sospechosos de terrorismo desde su apertura, en enero de 2002.

«Esto significa haber permitido las torturas» cometidas en la base norteamericana, según el texto de la querella, recientemente citada por algunos medios españoles.

Según la prensa, esta querella apunta a seis ex responsables norteamericanos de la subsecretarí­a de Defensa, del fiscal federal y de los asesores de Bush, entre los cuales el ex fiscal general estadounidense, Alberto Gonzales.

La justicia española reconoce desde 2005 la jurisdicción universal para investigar crí­menes contra la humanidad, genocidio y torturas cometidas en el mundo entero, aún cuando las ví­ctimas o los verdugos no sean españoles.

Sin embargo, Conde Pumpido manifestó el jueves su rechazo a que el tribunal de la Audiencia nacional «se convierta en un juguete» de las asociaciones denunciando abusivamente a presuntos responsables de este tipo de crí­menes.

Para el fiscal general español la demanda «se debe presentar primero en Estados Unidos y si se demostrase que allí­ se intentó presentar esa acción y no prosperó es cuando podrí­a empezarse a pensar la posibilidad de ejercitar una acción supletoria» ante la justicia española.

La fiscalí­a española es, de hecho, partidaria de una aplicación más restrictiva del principio de jurisdicción universal, que ha llevado a pequeños choques diplomáticos con paí­ses como Israel o China y que ha llevado a jueces españoles a investigar crí­menes por las dictaduras latinoamericanas.