El presidente Estados Unidos George W. Bush estimó hoy que la ley del silencio que permite a los homosexuales enrolarse en el Ejército con la condición de callar su orientación sexual es «una buena política».
El presidente era consultado sobre las declaraciones del jefe del Estado Mayor Conjunto estadounidense, el general Peter Pace, que generó un fuerte malestar a mediados de marzo al declarar que la homosexualidad era inmoral.
«No voy a opinar sobre orientaciones individuales», dijo Bush en una conferencia de prensa en la Casa Blanca.
«Estoy sin embargo convencido que la política ’No preguntes, no digas’ (Don’t Ask, Don’t Tell) es una buena política», añadió antes de pasar a otro tema.