Es frecuente que uno se pregunte si algunos sofisticados tratamientos benefician al paciente y por lo tanto si vale la pena aplicarlos.
Dentro de esos sofisticados tratamientos es la cardiología un campo de la medicina donde se utilizan cada día más y más. Es así, que los famosos Bypases, Angioplastias y colocación de Stents, se cuentan por centenas y talvez millares los aplicados diariamente en los Estados Unidos. ¿Y de verdad, valdrá la pena?
Por cada 100,000 (cien mil) gringos, entre 25 y 84 años de edad, murieron en 1980; 543 varones a consecuencia de enfermedad coronaria y por cada 100,000 (cien mil) mujeres de esas mismas edades murieron, también del corazón, 263. Ello según el estudio recién terminado en el Centro Nacional para Prevención de la Enfermedad en Atlanta, las Universidades de Newcastle y Liverpool y la Fundación para la Investigación T E K en Minneapolis.
Veinte años después, durante el año 2000 murieron por esa misma causa menos de la mitad; 267 varones y 134 mujeres. En otras palabras, y calculado para la totalidad de la población de los Estados Unidos en el año 2000 hubo un total de 341,745 menos muertes por enfermedad de las coronarias. Uno no deja de asombrarse de la magnitud de esa cifra.
Ese trascendental éxito para la medicina fue estudiado a profundidad a fin de averiguar cuáles fueron los factores más determinantes para esos sorprendentes y beneficiosos hallazgos. Ese estudio fue publicado en el New England Journal of Medicine en junio 7, 2007, hace apenas una semana.
Cuando el médico recomienda bajar el colesterol, mantener una presión normal, dejar de fumar y hacer ejercicio, uno se pregunta cuál de esos factores es el más importante. Según este estudio el reducir el nivel de colesterol total en sangre fue el factor más determinante contribuyendo con un 24%, seguido luego por la reducción de la presión arterial sistólica con una contribución de un 20%, luego la reducción en el consumo de cigarrillos con un 12% y, luego, en cuarto lugar, el incremento en la actividad física con un 5%.
Aproximadamente el 47% en la reducción de esas muertes se atribuyó a los mejores tratamientos del infarto del miocardio, a la revascularización de coronarias tapadas, a la colocación de Stents, incluyendo también los nuevos tratamientos para insuficiencia cardiaca y la angina de pecho inestable. Quiere esto decir que si usted es víctima de uno de esos eventos, tiene actualmente mayores probabilidades de salir adelante, y viviendo con mejor calidad.
Pero, y sobre todo, en lo que a prevención concierne, vale la pena repetir lo valioso de mantener el nivel de colesterol total por debajo de 200, t que es una medición que su médico, mediante un pinchazo en el dedo, puede determinar en el consultorio. Usar menos sal, y más potasio, y sus medicamentos para mantener una presión sistólica menor a 140. Es muy práctico comprar un aparato para tomarlo en casa.
Este estudio que tuvo una duración de 20 años y debido a la forma elaboradamente científica en que fue diseñado merece la calificación de excelente, nos confirma de manera fehaciente lo que hasta ahora no había sido demostrado de manera tan categórica.