Siguen los disturbios y saqueos en Grecia


Un trabajador se para frente a las instalaciones de una oficina de turismo destruida por los incidentes que vienen aconteciendo desde hace seis dí­as. AFP Louisa Gouliamaki

Las fuerzas de seguridad volvieron a enfrentarse a manifestantes y a grupos de saqueadores por toda Atenas hoy, en el sexto dí­a de incidentes por la muerte de un estudiante a causa de un disparo de la policí­a.


Los enfrentamientos se produjeron fuera de la mayor cárcel del paí­s y en un centro universitario mientras, según la policí­a, grupos de jóvenes atacaron comercios en varias zonas de la capital y bloquearon calles.

La inculpación del policí­a al que se acusa de disparar al joven de 15 años Andreas Grigoropoulos no calmó los ánimos ni en Grecia ni en el extranjero, donde varias embajadas griegas fueron el blanco de protestas. Aún así­, el primer ministro Costas Karamanlis viajó a la cumbre europea que se celebra el jueves y el viernes en Bruselas.

Concretamente, el oficial de policí­a Epaminondas Korkoneas fue acusado el miércoles de homicidio voluntario, un cargo que en la legislación griega no implica necesariamente premeditación.

Korkoneas, cuyo colega implicado en el incidente fue acusado de complicidad, alegó que actuó en defensa propia. Los análisis balí­sticos revelan que la bala rebotó antes de alcanzar al estudiante, según sus abogados.

Los primeros enfrentamientos de la mañana del jueves comenzaron cuando varios cientos de manifestantes se concentraron ante la prisión ateniense de Korudallos y empezaron a lanzar diversos proyectiles a las fuerzas del orden, según explicó uno de los guardianes de la prisión.

«La calma reina en el interior de la prisión», precisó.

Según una fuente policial, los manifestantes, tras haber sido repelidos por la policí­a con gases lacrimógenos, iniciaron una sentada ante la cárcel.

Otros grupos de jóvenes también lanzaron piedras contra cuatro puestos policiales en los barrios periféricos, a lo que las fuerzas del orden respondieron con gases lacrimógenos.

Ante la facultad de Agronomí­a, situada en un barrio popular sobre la antigua ví­a sagrada que uní­a Atenas y Eleusis (al oeste), los manifestantes lanzaron cócteles Molotov a la policí­a, que volvió a responder con gases lacrimógenos, según fuentes policiales.

Otros incidentes tuvieron lugar en Galatsi, un popular barrio del centro de la capital, y en Nea Smyrni, un barrio acomodado de la periferia.

Según fotógrafos de la AFP, los incidentes están protagonizados por grupos de jóvenes muy móviles, que actúan rápidamente antes de huir, infiltrándose en las manifestaciones de estudiantes.

Más de 100 escuelas y 15 campus universitarios seguí­an ocupados en Atenas y la segunda ciudad del paí­s, Tesalónica, a la espera de la gran manifestación anunciada el viernes por los estudiantes.

Lemas como «asesinos de Estado», «asesinos, pagaréis» o «la democracia da armas, los policí­as asesinan» adornan las protestas estudiantiles.

El resultado de seis dí­as de protestas ha sido decenas de heridos y multitud de bancos, tiendas y edificios oficiales destruidos, seriamente dañados por incendios o saqueados.

Los manifestantes y los sindicatos tratan de canalizar la ira hacia el gobierno conservador, cuya popularidad se hundió en los últimos meses por culpa de la crisis económica y una serie de escándalos polí­ticos.

Los incidentes se extendieron a otros puntos de Europa, como Burdeos, Berlí­n, Moscú o Estambul.

En España, las manifestaciones realizadas en Madrid y Barcelona (noreste) degeneraron la noche del miércoles en choques con la policí­a, con un saldo de 11 manifestantes detenidos y varios policí­as heridos, según los medios españoles.