Un paro de camioneros que cumplió ayer su tercer día en busca de la eliminación de un impuesto petrolero generó ya algunos niveles de desabastecimiento en Chile, donde el gobierno anunció que garantizará los suministros incluso con ayuda de las Fuerzas Armadas.
Estaciones de servicio de algunas ciudades del país sufrían de un desabastecimiento parcial de combustible, mientras que en supermercados comenzaban a escasear alimentos perecederos.
Miles de toneladas de carga esperaban además por ser despachadas en los principales puertos del país, como San Antonio y Valparaíso, con pérdidas estimadas en el sector exportador en 50 millones de dólares.
«Algunas estaciones de servicio se encuentran ya con un tema de desabastecimiento. Toda la cadena de distribución de combustibles líquidos está afectada por el paro», dijo el gerente de la Asociación de Distribuidores de Combustibles de Chile, Sydney Houston.
Extensas filas de vehículos copaban algunas gasolineras en ciudades como La Serena e Iquique, en el norte, y Concepción, en el sur, según mostraron imágenes de televisión, mientras que en supermercados de Santiago escaseaban algunos alimentos.
El gobierno, no obstante, garantizará el suministro de combustible en todo el país, utilizando para ello incluso a las Fuerzas Armadas, afirmó el subsecretario del Interior, Felipe Harboe.
«Lo importante es la tranquilidad de la ciudadanía de que nosotros vamos a garantizar el suministro en las diferentes ciudades del país», señaló Harboe, encargado de la seguridad pública.
«Ya tenemos adoptadas medidas a través de la empresa (petrolera privada) Copec y, en el caso particular de la Región de Magallanes (en el extremo austral), incluso hemos conversado con las diferentes instancias de las Fuerzas Armadas para que provean de los recursos necesarios», agregó.
El subsecretario aseguró además un fuerte resguardo policial en las carreteras, a cuya vera permanecían apostados miles de camioneros, que hasta ahora no provocaron bloqueos.
«Frente a interrupciones de carreteras, se aplicará el máximo rigor de la ley», señaló.
Algunas empresas de transportes de pasajeros habían suspendido además sus servicios interurbanos, por temor a ser apedreados por los camioneros en paro.
Los camioneros exigen al gobierno de la presidenta Michelle Bachelet eliminar un impuesto específico que grava al petróleo. Ayer, el petróleo en Chile registró un alza de un 6,4%, para alcanzar un valor promedio por litro de 1,40 dólares. Un aumento similar registraron las gasolinas.
Para paliar el alza, el gobierno anunció el lunes una inyección de mil millones de dólares a un fondo de estabilización de precios, en el mayor aporte desde su creación en 1991, el que sin embargo fue considerado insuficiente por los transportistas. El aporte de recursos debe aún ser ratificada por el Congreso.
El gobierno entregó anoche una propuesta a los camioneros, pero el dirigente gremial Juan Araya dijo que recién hoy darán a conocer su respuesta.
Según medios de prensa, la propuesta oficial incluye la devolución a las empresas transportistas del 50% del impuesto a los combustibles, un aumento al fondo de estabilización del precio del petróleo y la creación de un índice que incluya los costos variables de operación de los camioneros.
El precio del petróleo ha impactado fuertemente a Chile, haciendo subir la inflación en mayo a un 1,2%, su mayor registro mensual desde 1994.
El indicador, informado ayer por el Instituto Nacional de Estadísticas, elevó la inflación anualizada a 8,9%, mientras que en los cinco primeros meses del año llegó a un 2,8%, muy por arriba de la meta proyectada para 2008 por el Banco Central de 3%.
«Ciertamente, la cifra no nos satisface y se explica precisamente por alzas, una vez más, de los combustibles y alimentos», dijo el ministro de Hacienda, Andrés Velasco.