China envió más de 5 mil inspectores a controlar sus empresas lácteas y sus medios de comunicación oficiales exigían hoy que se castigue a los culpables, mientras aumentaban las alertas en todo el mundo debido a los productos alimentarios chinos contaminados con melamina.
Batallones de inspectores fueron enviados por la Administración de Supervisión de la Calidad a todo el país para verificar que todos los productos fabricados con leche respeten las normas, precisó el Diario del Pueblo, periódico del Partido Comunista Chino.
Se trata de la medida más reciente de las autoridades chinas para tratar de controlar el escándalo de la adulteración de sus productos lácteos con melamina, que tuvo un efecto desastroso para la imagen de la etiqueta «made in China».
Este escándalo provocó retiradas masivas de productos fabricados con leche china en todos los continentes y afectó a multinacionales como Nestlé y Unilever.
El agregado de melamina -una sustancia tóxica oficialmente prohibida en la alimentación en China- a la leche en polvo, a la cual fraudulentamente se había agregado agua, para que pareciera contener más proteínas provocó la muerte de cuatro bebés y enfermedades a más de 53.000 niños en todo el país.
El ministerio de Salud, cuyo último balance oficial no ha sido actualizado desde el 22 de septiembre, anunció el lunes que dispone de un balance actualizado de enfermos, pero que «no quiere comunicarlo al público ni a la prensa por el momento»,
En la capital, se registraron la semana pasada 382 nuevos casos de enfermos por contaminación causada por la melamina, que puede provocar cálculos renales, anunció por su parte el diario Noticias de Pekín.
Por otra parte, la prensa china pidió el lunes, en varios editoriales, que las autoridades se mostrasen muy enérgicas con los responsables de este fraude masivo.
«Con este escándalo y todos los que lo precedieron, nosotros pensamos que es necesario que las autoridades sean más severas con los culpables», afirmó en un editorial el diario de lengua inglesa China Daily.
Por su parte, Noticias de Pekín sugirió que los consumidores deberían desempeñar un papel en la seguridad alimentaria, y tener incluso acceso a los laboratorios donde se llevan a cabo pruebas de seguridad alimentaria.
Irán se convirtió el lunes en el último país que se agrega a una ya larga lista de naciones que prohíben la importación y venta de todos los productos chinos fabricados con leche.
El domingo, mientras la lista de retirada de productos chinos continuaba alargándose en el extranjero, China intentó mostrar que se ocupaba de esta cuestión, llevando a cabo nuevos arrestos de personas que utilizaron la melamina en productos alimentarios, sometiendo a una investigación a unos 19.000 centros de recolecta de leche, destruyendo cientos de toneladas de leche y efectuando nuevos tests que probaban que la leche china era inocua.
Exámenes realizados en más de 600 lotes de leche líquida procedentes de 27 ciudades chinas dieron resultado negativo a la presencia de melamina.
Las pruebas provenían de 75 fabricantes diferentes, incluyendo a los pesos pesados del sector lácteo en China, Yili, Mengniu y Bright Dairy, salpicados por el actual escándalo.