Sigue el suspense sobre grandes constructores


Inglaterra no descarta la ayuda financiera para salvar las fábricas de Vauxhall, que junto con Opel es parte de la General Motors europea.

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<p>El suspense sobre el futuro de los gigantes automovilí­sticos se mantiene tras la infructuosa reunión de ayer en Berlí­n sobre la venta de Opel, filial europea de General Motors (GM), mientras que Chrysler sigue atascado en los procedimientos jurí­dicos.</p>
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El futuro de Opel, filial del mayor constructor automotor estadounidense, no se pudo ser aclarado durante la reunión de ayer en la sede del gobierno alemán.

Y del otro lado del Atlántico, el destino de Chrysler, el tercer fabricante de Estados Unidos, seguí­a pendiente del tribunal de quiebras de Nueva York, donde las audiciones de testigos no permitió aún dictar un veredicto anoche, como se esperaba inicialmente.

En cuanto a GM, su suerte no parece ser más alentadora. Tras el fracaso de las negociaciones sobre la restructuración de su deuda, el grupo avanza un poco más hacia la quiebra.

Después de ocho horas de reunión nocturna sobre las condiciones de venta de Opel, Berlí­n expresó su «decepción» ante la actitud del gobierno de Estados Unidos. El ministro de Finanzas Peer Steinbrí¼ck explicó en la madrugada de hoy, visiblemente cansado y molesto, que GM reclamó 300 millones de euros suplementarios al gobierno alemán.

A cuatro meses de las elecciones federales, Berlí­n busca cualquier solución para protegerse de una quiebra de GM que afectarí­a a Opel y a las 25.000 personas que emplea en Alemania.

El candidato favorito para la compra de Opel sigue siendo el fabricante de autopartes canadiense Magna respaldado por el banco semi público ruso Sberbank. Los sindicatos de trabajadores, muy potentes en Alemania, prefieren su oferta a la del constructor italiano Fiat.

Fiat está sentado a dos mesas de negociaciones a la vez. Además de la puja por la compra de Opel, el Italiano tiene que lidiar con las dificultades que generan su entrada en el capital del estadounidense Chrysler, del cual adquirió una participación del 20%.

Saliendo de la reunión de Berlí­n, el director ejecutivo de Fiat, Sergio Marchionne, viajó directamente a Estados Unidos para tratar de agilizar el procedimiento judicial de su toma de participación en Chrysler.

En cuanto a los dos otros candidatos a la compra de Opel, el holding RHJ International y el constructor chino Beijing Automotive Industry Holding (BAIC), quedaron fuera de juego.

Para tratar de ganar la puja, Magna y Fiat aseguraron estar dispuestos a ayudar las autoridades alemanas. El canadiense propusó pagar los 300 millones de euros pero con una garantí­a del Estado federal.

Al final, «los inversores inspiran esperanza y los demás (la parte estadounidense) cólera», declaró Roland Koch, jefe del gobierno del Estado regional de Hesse (oeste), donde se encuentra la sede de Opel y su principal fábrica.

Antes de anunciar la identidad del postor, Berlí­n y Washington tienen que llegar a un acuerdo.

Alemania dictó un nuevo plazo hasta el viernes.

La Unión Europea (UE) también quiere entrar en las negociaciones sobre el futuro de Opel. El viernes por la tarde, se organizará una reunión de los ministros de Economí­a o de Industria de la UE «con los paí­ses implicados y quizá con la dirección de General Motors», indicó un diplomático que prefirió mantener el anonimato.

Para Chrysler, el juez del tribunal de quiebras encargado de determinar el procedimiento de la restructuración dicatada por Washington, Arthur Gonzalez, no tomó ninguna decisión el miércoles después de haber escuchado las partes que se estiman perjudicados por ese plan de restructuración. Anunció que los pleitos y las negociaciones se prolongarí­an hasta el viernes.

OPEL Candidatura sorpresa


El futuro de decenas de miles de trabajadores se decidirá el miércoles en Berlí­n, en una última reunión que elegirá al mejor postor para la compra del constructor automotor Opel, filial del gigante estadounidense General Motors (GM), en la que se anotó a última hora una compañí­a china.

La jefa del gobierno alemán Angela Merkel entablará los debates a las 19H00 GMT con altos responsables polí­ticos alemanes y estadounidenses y representantes de las tres firmas oficialmente candidatas a la compra: el fabricante de autopartes canadiense Magna, el holding de Bruselas RHJ International y el constructor italiano Fiat.

El portavoz del gobierno alemán Ulrich WilhelmBerlinne consideró por su parte este miércoles que no espera que hoy sea escogido un inversionista para Opel.

El constructor estadounidense General Motors transfirió este miércoles a su filial alemana el control de sus fábricas y sus patentes en Europa, anunció a la AFP un portavoz de Opel.

«GM lo propuso y el consejo de vigilancia de Opel GmbH lo aceptó hoy (miércoles)», precisó el portavoz.

Además de los tres candidatos iniciales, Berlí­n confirmó haber recibido una candidatura de última hora de una firma china, indicó la Asociación de Industrias Automotrices de Pekí­n.

Según el diario alemán Die Welt, ese grupo de Pekí­n habrí­a pedido menos garantí­as al Estado Alemán que los demás candidatos.

Además habrí­a supuestamente prometido no cerrar ninguna fábrica en Alemania durante dos años, lo que podrí­a representar una oferta atractiva en este año de elecciones federales.

En esta operación de compra, Alemania tiene que aportar miles de millones de euros en garantí­as para evitar que unos 25.000 trabajadores pierdan su empleo.

De hecho, expertos alemanes advirtieron el gobierno contra una decisión precipitada, ya que las ofertas son todaví­a insuficientes, según indicaba la prensa este miércoles.

«Una decisión precipitada serí­a una catástrofe», dijo un asesor del gobierno alemán citado por el diario económico Handelsblatt.

Las negociaciones de esta noche podrí­an prolongarse hasta muy tarde y según el diario, la decisión podrí­a incluso ser pospuesta a menos que los candidatos incrementen sus ofertas.

Aunque la decisión final está en manos de General Motors y la administración estadounidense, el gobierno alemán tiene un papel crucial, ya que la mayorí­a de las fábricas europeas de GM están en Alemania.

Pero la implicación de Alemania como único gobierno europeo en este proceso de compra fue criticada por Bélgica.

A través de varias cartas publicadas este miércoles, el primer ministro Belga Herman Van Rompuy y el jefe del gobierno flamenco Kris Peeters pidieron a la Comisión Europea una intervención para garantizar una solución realmente europea.

En Bélgica, Opel emplea a unas 2.600 personas en una fábrica situada en la ciudad de Amberes (norte).

En esta puja la oferta favorita sigue siendo la del fabricante de autopartes canadiense Magna, respaldado por el banco público ruso Sberbank. A través de este proyecto el contructor de camiones ruso GAZ podrí­a fabricar autos de marca Opel en Rusia.

Los dirigentes de las provincias alemanas donde Opel tiene sus fábricas expresaron claramente su preferencia por Magna. Los sindicatos de trabajadores y los miembros de centroizquierda del gobierno de coalición también apoyan la oferta del canadiense.

Pero los asesores citados por Handelsblatt criticaron esa oferta por la falta de capitales que Magna aportarí­a. Si esta oferta fuese aceptada, «la nueva empresa serí­a insolvente desde el primer dí­a», dijo al diario un experto que prefirió mantener el anonimato.

Por su parte, el gigante italiano Fiat trata de combinar las actividades europeas y latinoamericanas de GM con Chrysler, en el cual tomó una participación del 20%. El objetivo de Fiat es crear el segundo mayor constructor del mundo para competir con el japonés Toyota.

Pero la oferta italiana se enfrentó al rechazo inmediato de los sindicatos cuando anunció sus previsiones de recortes de efectivos.

«Tenemos la sensación de haber hecho todo lo posible» declaró este miércoles el presidente del grupo, Luca Cordero.

«En la loterí­a es mejor esperar los resultados (…) no hay nada nuevo» agregó Cordero.

El tercer candidato, el holding RHJ International basado en Bruselas, tiene una participación en firmas de autopartes como Niles y Asahi en Japón o el Belga Honsel.