Sigue el pleito (II)


Los chapines a veces olvidamos que en Guatemala se han visto muertos acarrear basura, por ello creí­ que la Corte de Constitucionalidad dejarí­a de lado la politiquerí­a para centrarse en dictar una resolución eminentemente técnica y jurí­dica. Pero está visto que a todo debiéramos irnos acostumbrando, en especial para aprender que no todo lo que brilla es oro. Pocas veces se habí­a dictado un fallo tan ininteligible, hasta el punto que uno de los magistrados lo calificó con los adicionales términos de ?palanganera, ecléctica, hí­brida y salomónica o lo que es lo mismo: con demasiada contemporización, con definición intermedia, producto de una creación con elementos de distinta especie y sabia en atención a las circunstancias de cuando fue emitida.

Francisco Cáceres Barrios

Mientras tanto, usted y yo, estimado lector, nos quedamos viendo las caras, queriendo entrar o salir pronto de la ciudad capital hacia el sur del paí­s, lo que se ha vuelto misión imposible pues mientras en la ruta los verdes gusanos del Transmetro la pueden utilizar sin obstáculos, el resto, la gran mayorí­a de la población, ya fuera en transportes livianos, pesados, de pasajeros, escolares o de cualquier otro, nos obligan a seguir el paso de la tortuga, cueste el combustible 20, 30 o más quetzales el galón y… ¿qué decir de hacerlo en ruta hacia el el norte, oriente o poniente? Lo mismo da, aunque no encuentre un solo vehí­culo pesado en el camino, porque son tantos los que circulan desordenadamente, sin la sincronización lógica de los semáforos y tanto obstáculo intermedio, que seguimos perdiendo valioso tiempo a bordo de cualquier tipo de vehí­culo.

De ahí­ que el pleito entre el presidente Berger y el alcalde Arzú no hay modo que termine para favorecer a la población guatemalteca y a su propio prestigio. ¿Qué provecho hemos logrado en cuanto a mejorar el tránsito que se ha vuelto un calvario, como le llamó Oscar Clemente Marroquí­n en un reciente comentario? Ya que el Código Municipal es ahora el escudo y la lanza para defender su autonomí­a, yo les pregunto a los sí­ndicos y concejales integrantes del Concejo ¿se habrán percatado que a ustedes corresponde con exclusividad el ejercicio del gobierno municipal velar por su patrimonio, garantizar con base en valores, cultura y necesidades planteadas por los vecinos?, porque si bien es cierto que sus sesiones las preside el alcalde o por aquel que lo sustituya temporalmente, todos son solidaria y mancomunadamente responsables de la debacle en que está el tránsito vehicular en el municipio y no solo don ílvaro Arzú, don í“scar Berger o don Fritz Garcí­a-Gallont cada quien en su tiempo. Nosotros, los vecinos, somos ciudadanos de la misma categorí­a, tenemos el derecho de ser oí­dos y consultados y no solo objeto de cargas por multas, cepos, infracciones y leoninos cobros de tasas y contribuciones que aplican antojadizamente cada vez que se les ocurre. Por favor, escuchen el clamor popular, el tránsito es insoportable y ustedes son los responsables.