La justicia portuguesa se fijó un plazo de 10 días para definir el futuro judicial de Kate y Gerry McCann, los padres de la pequeña británica «Maddie», inculpados el viernes por la desaparición de su hija en mayo en el sur del país.
Este plazo debe permitir a la fiscalía proceder a «nuevas investigaciones» y estudiar el eventual «recurso a mecanismos de cooperación internacional adecuados», así como las «medidas a adoptar, especialmente en cuanto a la situación de las personas inculpadas», precisó ayer el fiscal general de la República portuguesa, Fernando José Matos.
Desde la desaparición de Madeleine McCann el 3 de mayo de Praia da Luz (sur), tres personas fueron inculpadas por los investigadores: Robert Murat, un británico de 35 años, y los esposos McCann, ambos de 39 años, quienes regresaron a Gran Bretaña el domingo.
Hasta ahora no se ha pronunciado ninguna acusación formal. Aunque los investigadores privilegian la hipótesis de la muerte de «Maddie», la ausencia de cadáver hace difícil calificar el delito.
Según cercanos a los McCann, la pareja es sospechosa de homicidio involuntario y disimulación de cadáver.
Nuevas pesquisas deberían llevarse a cabo en los próximos días en Praia da Luz, alrededor del complejo turístico donde desapareció la pequeña, pero también en el sector de la iglesia, donde perros especialmente entrenados habrían percibido un olor de cadáver, el mismo que fue detectado en el auto de los McCann, afirman el miércoles varios diarios, citando fuentes policiales.
La policía judicial espera además el complemento del resultado de análisis realizados por el laboratorio médico legal de Birmingham (Inglaterra).
Los primeros elementos de estos análisis, que confirmaban con un «alto grado de fiabilidad», según fuentes concordantes, la presencia de sangre y de «restos biológicos» pertenecientes a la niña en el maletero del auto de los McCann, fueron los que provocaron su inculpación.
El vehículo, arrendado por 25 días tras la desaparición de la pequeña, fue confiscado por la policía judicial, así como las agendas y la correspondencia de los McCann. Fueron incluidos en el informe de la investigación y transmitidos a la fiscalía, cuyo expediente de diez tomos tiene más de mil páginas.
La investigación sigue en manos del fiscal de Portimao (sur) José Cunha de Magalhaes e Menezes, quien podría lanzar comisiones rogatorias para interrogar a testigos y cercanos de la pareja, en particular las personas que cenaban con ellos el día de la desaparición.
Pasados los 10 días que se fijó, la fiscalía podría pedir un nuevo interrogatorio de los McCann o reforzar las medidas judiciales que se les han impuesto, solicitando, por ejemplo, el arresto domiciliario.
Kate y Gerry McCann, los padres de la niña británica desaparecida en Portugal el 3 de mayo, no pagarán a sus abogados con las donaciones que han recibido para buscar a su hija Madeleine, indicó hoy un portavoz de la pareja.
Los McCann «no van a utilizar» recursos donados al Fondo para buscar a Madeleine para pagar sus facturas legales, indicó el vocero frente a la casa de la familia en Rothley, centro de Inglaterra, sitiada por reporteros y camarógrafos tras el regreso de la pareja y sus dos hijos, el domingo.
El fondo Find Madeleine (Encuentren a Madeleine), creado por la familia McCann tras la desaparición de la niña, como parte de una campaña para mantener la atención sobre el caso, ha recaudado unos 2 millones de dólares.
Los McCann, que fueron declarados sospechosos en la indagación del desaparecimiento de su hija, contrataron, a su regreso a Gran Bretaña, a dos famosos – y caros – abogados británicos para que les asesore, entre ellos al que defendió al dictador chileno Augusto Pinochet.
Versiones de prensa aseguraron que los McCann pagarían a sus abogados con las donaciones que han recibido para buscar a su hija.
Uno de los abogados a los que recurrieron los McCann es Michael Caplan, especialista en casos de extradición y que formó parte del equipo legal que asesoró al dictador chileno cuando la justicia española reclamó su extradición desde Gran Bretaña en 1999.
Caplan forma parte de la firma Kingsley Napley, uno de los despachos con más renombre en Londres.
La pareja también contrató a Angus McBride, abogado criminalista que también trabaja en el despacho de Kingsley Napley, y que se ha especializado en defender a personajes famosos.
El Fondo se ha dado como objetivos garantizar el retorno sano y salvo de Madeleine y ayudar a que el caso sea investigado a fondo y los responsables llevados ante la justicia.