El presidente del Brasil, Luiz Inácio Lula Da Silva, mostró su preocupación por la ola de desempleo en su país. Mientras tanto, en Europa se siguen reportando supresiones de plazas.
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La economía brasileña deberá prepararse en 2009 para evitar que los efectos de la crisis financiera global a nivel local impulsen las tasas de desempleo, admitió hoy el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, en su programa semanal de radio.
«Precisamos prepararnos para evitar que en 2009 tengamos un nivel de desempleo grande», dijo Lula, para apuntar que por esa razón el gobierno decidió inyectar el equivalente a 45 mil millones de dólares en el banco nacional de fomento BNDES, para garantizar las inversiones del sector privado.
«Vamos a estar atentos para que los bancos públicos, cuando ofrezcan préstamos o líneas de crédito, se aseguren de relacionarlo a la generación de puestos de trabajo, porque es lo que cuenta para la distribución de la riqueza y para la mejora de vida de las personas», acotó el presidente.
No obstante, el mandatario recordó: «Hemos terminado 2008 con un saldo positivo de 1,45 millones de nuevos empleos».
El mantenimiento de las inversiones, dijo Lula, es fundamental para que el país pase sin grandes sobresaltos por la crisis financiera global. «Yo creo que Brasil saldrá fortalecido de esta crisis», opinó.
De acuerdo con el oficial Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), el desempleo promedio cerró el mes de diciembre en 6,8% en las áreas metropolitanas, su menor registro desde 2002.
Sin embargo, utilizando una metodología distinta, el Registro General de Empleados y Desempleados (Caged), del Ministerio de Trabajo, señaló que la crisis económica global produjo en diciembre el peor resultado en 10 años para el trabajo formal en Brasil, con una pérdida neta de 654.946 puestos.
Más desempleo en el Reino Unido
Por otro lado, en Gran Bretaña el nivel de desempleo sigue creciendo
Con el anuncio de recortes de 3 mil 500 empleos en el mundo de la empresa Corus dedicada a la siderpurgica, de los cuales 2 mil 500 corresponden al país en mención.
El primer ministro Gordon Brown advirtió este lunes que la crisis no debe servir de excusa para refugiarse en el proteccionismo y vaticinó que un «nuevo orden mundial» emergerá tras la recesión.
En lo que va de año, numerosas empresas en Gran Bretaña, desde fabricantes de ropa a carros, pasando por la empresa de telecomunicaciones British Telecom (BT) y los bancos – cuyas acciones se han derrumbado, arrastrando a la libra – han anunciado millares de despidos.
En un discurso ante los corresponsales extranjeros en Londres, Brown subrayó que se necesita una acción global para una rápida recuperación de la economía y lanzó nuevos dardos contra el proteccionismo.
«Podríamos ver las amenazas y los desafíos a los que nos enfrentamos actualmente como el parto difícil de un nuevo orden mundial y nuestra tarea actual como la transición hacia los beneficios de una sociedad global en expansión, mediante un nuevo internacionalismo», declaró Brown, que el viernes reconoció que no había vislumbrado el alcance de esta crisis.
Los datos oficiales confirmaron el viernes que Gran Bretaña está en recesión.
El primer ministro adelantó que instará a los países a «hacer los ajustes necesarios para un futuro mejor y establecer las nuevas normas para un nuevo orden mundial» durante la cumbre del G20, el grupo de los principales países industrializados y emergentes del mundo, que se celebrará el 2 de abril en Londres.
El grupo holandés de la electrónica Philips suprimirá 6 mil empleos en el mundo en 2009 para adaptarse a la crisis económica mundial que pone sus resultados en números rojos, anunció el lunes su presidente Gerard Kleisterlee.
Esta reestructuración, cuyo principio ya había sido anunciado a finales de 2008, debería permitir al grupo ahorrar unos 400 millones de euros al año a partir del segundo semestre de 2009, precisó un portavoz del grupo citando a Kleisterlee.
Todas las divisiones de la empresa se verán afectadas por el recorte, precisó el portavoz negándose a dar más detalles.
Philips registró pérdidas netas de 186 millones de euros (242 millones de dólares) en 2008 tras haber perdido 1.470 millones de euros en el cuarto trimestre debido principalmente a la revaluación de su unidad Lumileds, afirmó Kleisterlee en la presentación de las cifras anuales del grupo.
En 2007, el grupo holandés había registrado un beneficio neto de 4.160 millones de euros.