Siete periodistas murieron en Latinoamérica en 2007


Un hombre chino perteneciente a Reporteros sin fronteras, se fotografí­a en Parí­s. Esta organización denunció ayer la peligrosidad del periodismo en Latinoamérica, al comprobar siete asesinatos durante el año pasado.

Siete periodistas murieron a causa de su profesión en América Latina en 2007, aunque quedan por dilucidar otras muchas muertes sin una razón clara, denunció hoy Reporteros sin fronteras (RSF), que puso a México al frente de los paí­ses más letales.


En su último informe anual RSF destaca que en Colombia fueron asesinados seis periodistas en 2007, uno solo de los cuales, Elacio Murillo, del semanario Chocó 7, murió cuando investigaba las actuaciones de las bandas de paramilitares.

Si se descarta este caso, señala RSF, el año 2007 serí­a el primero desde 1985, en que ningún periodista pagó con su vida el ejercicio de su profesión en Colombia.

No obstante, en este paí­s, la disminución de los asesinatos de periodistas ha dado lugar a repetidos exilios forzosos, que la organización achaca a las ataques violentos contra la prensa del propio presidente de ese paí­s, Alvaro Uribe.

Otros casos de muertes de periodistas se dieron en Centroamérica, uno en Honduras, uno en El Salvador y dos en Guatemala, aunque no se ha probado fehacientemente que éstas guarden relación con sus actividades profesionales.

En Honduras, donde según RSF, las relaciones entre el presidente Manuel Zelaya y algunos medios se han vuelto «infames», fue asesinado el editorialista satí­rico Carlos Salgado de Radio Cadena Voces, mientras que su director Dagoberto Rodrí­guez debió exiliarse.

En San Salvador, el periodista Salvador Sánchez, de las emisoras Mayavisón, de Radio Cadena Mi Gente y de YSUCA, fue asesinado en septiembre y se sospecha que su muerte fue obra de las «maras».

En Guatemala, Jorge Alejandro Castañeda, reportero gráfico independiente de 35 años y Miguel íngel Amaya, de 23 años, presentador de la emisora Sabana, fueron asesinados y hasta el momento ninguna pista permite relacionar sus muerte con la profesión de las ví­ctimas, según RSF.

En Brasil, en el estado de Sao Paulo (sureste) fue asesinado Luiz Barbon Filho, de 37 años, conocido por sus denuncias de las actuaciones de algunos polí­ticos locales. Varios policí­as militares fueron interrogados como sospechosos de haber participado en el crimen.

En la muerte de otro periodista, Robson Barboza Becerra, en Rio de Janeiro, el 8 de febrero, su labor profesional no parece ser la causa, si bien la policí­a no ha establecido el móvil real.

Reporteros sin fronteras incluye también a Estados Unidos en su informe sobre América y da cuenta del asesinato, el 2 de agosto, del redactor jefe del semanario Oakland Post, Chauncey Bailey.

México, que aparece como el paí­s más letal para los periodistas en todo el continente, registró en 2007 dos muertos y tres desaparecidos. También asesinaros a tres colaboradores de medios de comunicación y según estima RSF, «la implicación de algunas autoridades con el crimen organizado no incita al optimismo».

La organización no gubernamental, que señala que los principales peligros se dan en los paí­ses expuestos al narcotráfico, recuerda que los asesinatos de Armando Ramí­rez, en Acapulco, en abril y de Saúl Martí­nez en el estado de Chihuahua (norte), coincidieron con una gran campaña federal contra este crimen, que en tres semanas dejó casi 400 ví­ctimas y envió a prisión a numerosos policí­as locales.