Sierra: «La universidad sí­ es para todos, la toga no»


Carlos Sierra, mantiene la idea de que la educación superior del paí­s, necesita ser certificada en todas sus áreas del conocimiento.

Carlos René Sierra Romero, licenciado zootecnista, ejerce la docencia y ha ocupado puestos administrativos y de representación dentro y fuera de la Usac. Va con su organización U-21.

Gabriel Herrera
gherrera@lahora.com.gt

– ¿Cuáles serí­an sus tres principales propuestas para dirigir la rectorí­a de la Usac?

– El primero es una fuerte presencia nacional, que hoy no tiene, dejamos de ser trascendentes por lo que decimos y nos volvimos intrascendentes por el silencio cómplice que tenemos muchas veces por situaciones que se están dando. El segundo, vislumbramos el rol de retomar el papel histórico que han tenido nuestros graduados en cuanto a su compromiso académico y su compromiso social, que hoy está dejando de expresarse, infortunadamente hoy tenemos problemas en cuanto a la estandarización de la calidad académica y hay que invertir en el tema para que nuestras carreras sean certificadas y debidamente acreditadas. En tercer lugar, nos interesa que la universidad mejore su nivel de propuesta, aunque ese nivel está garantizado constitucionalmente.

– La educación superior, sobre todo la pública, ha caí­do en una debacle; sin embargo, los intentos por mejorarla se han visto como una privatización. ¿Podrí­a ser real esa percepción o sólo son conjeturas?

– La pérdida de calidad no tiene que ver con procesos de privatización o no; como tampoco tiene que ver con los esfuerzos que estamos haciendo por retomar el camino de la calidad. Algunos han dicho que la regulación de la repitencia es privatización, otros que la regulación del perfil de ingresos es privatización.

-¿Qué estrategias sugiere usted para que la Usac logre brindar la oferta a tan alta demanda?

– El paí­s tiene un descoyuntamiento en todo el sistema nacional y debe haber un amplio conversatorio, que la Universidad perfectamente puede convocar, para que desde la preprimaria hasta los posdoctorados exista una coherencia, con muchas salidas laterales. El reto máximo para nuestra universidad, proponer una agenda de gobierno que permita plantear lo que podrí­a ser una Ley de Desarrollo Nacional. Creemos en la educación a distancia como una forma de corregir la masificación, sustentar que los jovencitos y las jovencitas alcancen un estatus preferente para que no tengan problemas para ingresar. Existen numerosas deficiencias que están haciendo que nosotros no recibamos el perfil de ingreso correcto en la mayorí­a de nuestras facultades, escuelas y centros regionales; hoy tenemos alrededor de unas 50 mil personas generando un colchón esperando una oportunidad para ingresar a la Universidad de San Carlos de Guatemala, pero bajo esas condiciones no lo van a lograr. Una educación a distancia que mantenga enganchados a todos los profesionales en un proceso de superación constante a través de modelos curriculares que permitan un reconocimiento de grado por los programas de educación continua que tienen los colegios profesionales.

– ¿Será que la educación universitaria es para todos?

– Por la normativa que nos rige, se encuentra en la ley, la universidad sí­ es para todos aunque la toga no sea para todos.

– ¿Cuánto ha gastado en su campaña?

– Unos Q80 mil ó Q90 mil. Hay colaboradores, muchos estudiantes, profesores. Es un esfuerzo de muchí­sima gente.

– ¿Es cierto que hay injerencia de los partidos polí­ticos en las campañas electorales de la Usac?

– La autonomí­a correctamente concebida como la libertad para hacer y pensar en función de compromisos sociales, es una libertad que nosotros no la podemos comprometer con el involucramiento de partidos polí­ticos que buscan el poder en el paí­s bajo otra tónica. Somos agendas totalmente diferentes, la delegación del empoderamiento académico que se da a través de la Rectorí­a, es diferente que la delegación del poder polí­tico que conlleva un candidato a presidente o vicepresidente. Entonces, en mi campaña categóricamente no, en las otras no podrí­a garantizarle lo mismo.

– ¿Por qué tanto interés en promocionar la imagen y no se han pronunciado en los problemas nacionales de impacto que vienen afectando a la población?

– En el caso del Rector, la universidad le paga su promoción, pero en el caso nuestro la pagamos nosotros. Me encantarí­a que en tribunas como ésta, habláramos un dí­a de pobreza, un dí­a de solución social, de falta de acceso al desarrollo. Si tenemos cimientos.