Son 22 años los que don Rafael tiene de recorrer las calles de la zona 1 para poder refrescar a los cientos de personas que por ahí pasan, aunque el vicio permitió que sufriera las consecuencias, ahora es un hombre decidido a luchar por su patria y a trabajar por un futuro mejor.
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Antes las banquetas y las esquinas eran su hogar, porque durante 35 años estuvo ingiriendo licor y vivió sin un lugar donde estar, pero ahora le da gracias a Dios por permitirle tener nuevas esperanzas para luchar y enseñar como él dice: «Siempre hay una salida para los problemas y el camino de los vicios sólo trae tristezas y pobreza y que lo mejor es trabajar porque así nos superamos todos».
En esta ocasión, don Rafa, como algunos le llaman, es uno de los valores que rescatamos del olvido, aunque pasa desapercibido por las calles y sólo es solicitado para comprar sus granizadas; hoy conversamos para que lo puedan conocer mejor.
– Pregunta: ¿Qué es lo que vende?
– Respuesta: Vendo granizadas de limón, de leche condensada y de muchos de sabores.
– P.: ¿Dónde realiza sus ventas?
R.: Recorro desde Finanzas, en toda la 6ª avenida de la zona 1 hasta el Palacio Nacional y algunas otras colonias. Guatemala quiere gente trabajadora y por eso todos los días salgo a las calles a vender un poco.
– P.: ¿Desde hace cuánto tiempo vende granizadas?
– R.: Prácticamente 22 años atrás, cuando se vendían las granizadas a 25 centavos y también vendía cuquitos de a centavo, esos tiempos eran muy buenos.
– P.: ¿Qué tiene pensado en el futuro?
– R.: Me gustaría aprender a manejar carro, porque en toda mi vida no he tenido esa oportunidad y tal vez así logro trabajar como chofer en algún lado. Para aprender ya estoy ahorrando para buscar una academia de enseñanza automovilística, quizá consigo un mejor trabajo.
– P.: ¿Cómo es su vida?
– R.: Fui adicto al alcohol, durante 35 años pase tomando mucho, pero, ahora ya cambié y tengo ocho años de ir a la iglesia y me siento joven con entusiasmo para seguir trabajando.
– P.: ¿Ha cambiado la ciudad en ese tiempo?
– R.: Hay más diferencias y ha cambiado desde hace mucho tiempo, por la inseguridad en las calles, incluso, hay más policías en los buses y en todos lados.
– P.: ¿A qué iglesia asiste?
– R.: Al Príncipe de Paz, allí estoy todas las noches.
– P.: ¿Qué le gusta hacer en su tiempo libre?
– R.: En mis tiempos libres me dedico a predicar la Palabra de Dios, me gusta mucho compartir con las demás personas lo que aprendí, porque Dios me ha sacado del vicio y ahora ya cambié.
– P.: ¿Se casó en algún momento?
– R.: Sí, y tengo un hijo de 21 años de edad, pero, estoy separado porque ella decidió irse, no le faltaba nada porque mi papá me había dado una herencia y vivíamos bien, pero mi ex esposa encontró un lugar que le gustaba más y la fui a buscar varias veces pero no quiso regresar.
– P.: ¿Cómo es su relación ahora con ellos?
– R.: Con mi hijo bien, porque llega a visitarme, pero ahora está estudiando en el extranjero y con su mamá, pues le hablo y todo bien, pero hasta ahí nada más.
– P.: ¿Si pudiera cambiar algo en Guatemala qué cambiaría?
– R.: La delincuencia, estos defectos de los jóvenes son muy malos porque hacen actos delictivos y para cambiarlos el único que puede es Dios. Y sería bueno hacer un lugar donde los jóvenes puedan reunirse para ir a la iglesia y aconsejarlos en los buenos caminos.
– P.: ¿Qué consejo les daría a los jóvenes?
– R.: Que se acerquen a Dios, porque no vale la pena que estén perdiendo su dinero y sus fuerzas en los malos caminos que no les traen ningún beneficio y hay que darle gracias en todo a Dios.
SEMBLANZA
Nombre: Rafael Reinoso Aguilar
Estado civil: Separado
Hijos: Un hombre de 21 años
Edad: 48 años
Oficio: Vendedor de granizadas
Dedicación: Asistir a la iglesia