Si yo fuera vicepresidente


Conozco bien al Doctor Rafael Espada y él también a mí­, por eso me atrevo a hablar de su gestión en estos casi cuatro meses. Yo sé que él quiere ser protagonista del gobierno de ílvaro Colom, no uno más del montón. De ahí­ que ande para arriba y para abajo, muchas veces metiéndose en cosas que ni le van ni le vienen, comentario que he oí­do constantemente desde el 14 de enero del presente año. Pero no creo que lo haga con malas intenciones. No, al contrario, él quiere dejar bien sentado su nombre, como gente trabajadora y preocupado por su gente. Esto último se lo oí­ decir varias veces hace ya bastantes años.

Francisco Cáceres Barrios

Si yo fuera vicepresidente, con el prestigio que él tení­a antes de tomar el cargo tomarí­a, si mucho, un par de cosas a mi cargo para pasar a la historia y la prioridad la tendrí­a la honestidad, transparencia y honorabilidad de este Gobierno. De lo contrario al cargo y a quien lo ocupa, los politiqueros del partido gobernante se lo van a llevar entre los pies y va a terminar tan frustrado y decepcionado como ahora nos sentimos la gran mayorí­a de los guatemaltecos, porque la cosa sigue igual, porque los cambios no se ven por ninguna parte, porque a este gobierno se le sigue viendo tan corrupto como los antecesores y porque todo ello ni beneficia al paí­s, mucho menos a los funcionarios más encopetados.

¿Cómo va a ser posible que el ex director de transportes al hacerse cargo del despacho lo primero que hizo fue ponerse a vender licencias a transportistas extraurbanos?; ¿qué clase de pellejo tendrá la directora de migración que ni bien entró y ya la están despidiendo por ponerse a vender visas?; ¿cómo va a ser posible que los diputados en general y en especial los de la bancada oficial sigan derrochando el dinero del pueblo en viáticos, comilonas, viajes, oficinas y mobiliario?; ¿dónde se ha visto que un gobierno ande pensando en impulsar un nuevo paquete impositivo y no hayan hecho nada para prevenir la corrupción emitiendo las leyes que urge aplicar? Mientras tanto, a los ciudadanos honrados se nos sigue retorciendo la tripa cada vez que oí­mos que un ex ministro autor del «desví­o» de varios millones de quetzales está por salir libre bajo fianza y muchos más que están haciendo cola para actuar de la misma forma.

Yo no sé si el amable lector comparta mi criterio, pero mi abuelito siempre me decí­a que «el que mucho abarca poco aprieta», por lo que es mejor tener un rábano bien agarrado por las hojas que todo el manojo, de ahí­ que no me parezca atinado que si están asaltando las camionetas el doctor Espada sea el que tenga que salir disparado para ver qué está pasando, porque todo el mundo sabe de sobra que la gran mayorí­a de delitos que se cometen mañana, tarde y noche en Guatemala son en contubernio, parsimonia o dejadez de la PNC, la entidad más corrupta que ha conocido nuestra historia.