El ambicioso maratón teatral que celebra a William Shakespeare, que nació y murió en Stratford-upon-Avon (centro oeste de Inglaterra), presenta desde el jueves una de sus obras más famosas, «Ricardo III», en árabe y con subtítulos, que evoca el drama de Irak.
La pieza, dirigida por el kuwaití Sulayman Al Bassam, transcurre en palacios en el desierto en un reinado sin nombre del Golfo Arábigo, y presenta la tragedia shakesperiana desde una perspectiva contemporánea islámica.