La UNESCO celebrará entre el 16 de octubre y el 3 de noviembre su trigésima cuarta conferencia general, donde los 193 Estados miembros analizarán el lugar de esta organización en el contexto de reforma general de las Naciones Unidas.
El programa de los casi 2.000 participantes, entre los cuales varios jefes de Estado y de gobierno que se reunirán en la sede de la organización en París, está exento de temas polémicos como la convención sobre la diversidad cultural a la cual se oponía Estados Unidos en la conferencia precedente de 2005.
Pero la reforma de las Naciones Unidas iniciada en 2005 por el entonces secretario general Kofi Annan, por impulso sobre todo de Estados Unidos, el mayor contribuyente financiero, y el lugar que tendrá la UNESCO en el sistema, «serán la trama de la conferencia», indicó la organización.
La Conferencia general debe votar en particular el presupuesto para los dos próximos años (2008-2009) de la Organización de las Naciones Unidas para la Ciencia la Educación y la Cultura.
Este debe ser de 631 millones de dólares, contra 610 millones en el ejercicio anterior, y el resultado de una «combinación de reducciones presupuestarias y de reajustes estratégicos», según el proyecto presentado por el director general en un documento interno.
Este presupuesto, cuyo gastos en personal representan casi 60% del total, prevé en particular la supresión de 17 puestos permanentes en la sede de París y la creación de 62 cargos en el exterior, continuando una política de «descentralización» que habrá reducido en un 20% los efectivos en la sede durante tres ejercicios.
Las acusaciones de mala administración en el contexto politizado de la guerra fría, habían llevado a que en 1984 Estados Unidos se retirara de la UNESCO, seguido por el Reino Unido y Singapur, un año después.
Londres reintegró la organización en 1997, seguido por Washington en 2003. Singapur acaba cumplir su reintegración.
Además de las restricciones en su presupuesto, la UNESCO debe imponer su legitimidad frente al papel cada vez más importante -incluso en terrenos de acción como la educación – de otras agencias de la ONU como UNICEF y el Programa de las Naciones Unidas para el desarrollo (PNUD).
El programa de la conferencia incluye dos mesas redondas, sobre la adecuación entre educación y desarrollo económico, y la otra, sobre las «ciencias y la tecnología al servicio del desarrollo duradero».
En el primero de estos foros, que reunirá a los ministros de Educación y tendrá lugar los días 19 y 20 de octubre, será cuestión de entregar a la UNESCO los elementos para orientar su acción y para que defina sus prioridades.
La segunda mesa redonda, con la participación de los ministros de Ciencias y de Tecnología, sigue las recomendaciones de los ministros de los países del G-77, reunidos en Rio de Janeiro, en septiembre de 2006, y los ministros de los paises del sureste europeo reunidos en el mismo momento en Libliana, Eslovenia.
En la tabla general de materias también figura la adopción de una declaración de principios sobre las modalidades de restitución de los objetos culturales desplazados durante la Segunda Guerra Mundial.
Una exposición titulada «Planeta Tierra: lugares vistos desde el espacio» se exhibirá en el vestíbulo de la UNESCO durante la conferencia, como introducción a las celebraciones del Año Internacional del Planeta Tierra en 2008.