Serbia se opone a independencia


Un serbio lleva una cruz ortodoxa, en donde lleva escrito el nombre de George W. Bush, en señal de su supuesta muerte en este año, pues lo responsabilizan de la independencia de Kosovo.

Cientos de miles de personas, llegadas de toda Serbia, se estaban congregando hoy en Belgrado para participar en una masiva manifestación contra la independencia de Kosovo, considerado por los serbios como la cuna de su historia.


La concentración, organizada por las autoridades, tendrá como consigna «Kosovo es Serbia», y comenzará a las diez de la mañana (hora de Guatemala) en el centro de la capital, frente al Parlamento, donde se instaló un gran escenario desde donde diversos oradores se hablarán a la multitud.

Mientras la gente afluí­a al centro de Belgrado, un grupo de 300 ex reservistas del ejército serbio atacó durante unos veinte minutos a los agentes antidisturbios de la policí­a kosovar en el puesto fronterizo de Merdare, en el sur del paí­s, entre Serbia y Kosovo.

Los ex reservistas, que agitaban banderas serbias, lanzaron piedras a la policí­a kosovar e incendiaron neumáticos de camiones, que produjeron una espesa humareda negra sobre el puesto fronterizo.

La policí­a precisó que en el incidente no hubo heridos.

«Es aquí­ donde defendemos a Kosovo y no en Belgrado», dijo el jefe de los reservistas, Dejan Milosevic.

El gran ausente de la manifestación de Belgrado será sin embargo el presidente Boris Tadic, de visita en Rumaní­a, uno de los pocos paí­ses de la Unión Europea (UE) que se negaron a reconocer al nuevo Estado kosovar.

Tadic, reelegido hace unas semanas, quien como todos los dirigentes serbios se opone a la independencia de Kosovo, es favorable a la adhesión a la UE. Se trata de una posición delicada, ahora que las autoridades serbias presentan a Estados Unidos y a la UE, integrada por 27 paí­ses, como los principales instigadores de la independencia kosovar.

«Serbia no reconocerá nunca a Kosovo» puesto que «desea preservar su integridad territorial, pero tampoco renunciará a ser un futuro miembro de la Unión Europea», declaró Tadic hoy en Bucarest.

El principal orador del encuentro será el primer ministro nacionalista Vojislav Kostunica, quien convirtió la lucha contra la independencia kosovar en la piedra angular de su polí­tica.

El ultranacionalista Tomislav Nikolic, derrotado por Tadic en las elecciones presidenciales de febrero, y jefe del Partido Radical Serbio (SRS), la formación polí­tica con mayor representación en el Parlamento, también hará uso de la palabra. Los dirigentes de los serbios de Bosnia y de Montenegro fueron invitados.

El célebre director de cine Emir Kusturica, galardonado con dos Palmas de Oro en el Festival de Cannes, figura entre los oradores previstos, mientras que el í­dolo del tenis serbio, el número 3 mundial Novak Djokovic, tiene intención de dirigirse a la muchedumbre por teléfono.

Luego, los manifestantes, conducidos por Kostunica y Nikolic, se dirigirán a la imponente catedral blanca de Belgrado, Santo Sava, para participar en «una plegaria por Kosovo» con los dignatarios de la Iglesia ortodoxa serbia.

Las compañí­as nacionales de ferrocarriles y de autobuses transportaron gratuitamente desde varias ciudades del interior a quienes deseaban asistir a esta manifestación.

Las escuelas estaban cerradas y algunas empresas públicas dieron el dí­a feriado a sus empleados.

Kostunica indicó que la manifestación en Belgrado será la primera de varias más que serán organizadas en diversas ciudades del paí­s.

Previamente, un millar de serbobosnios manifestaron hoy en Banja Luka, capital de la entidad serbia de Bosnia, para mostrar su rechazo a la independencia de Kosovo.

Los dirigentes serbios advirtieron contra todo acto de violencia durante la manifestación de hoy. «Los únicos argumentos que nos dan el derecho de defender a nuestro Kosovo son la paz y acciones razonables», insistió Tadic.