Serbia prepara una gran manifestación para mañana en Belgrado para condenar la independencia kosovar, en un clima tenso después del cierre de dos puestos fronterizos en Kosovo, incendiados por grupos de serbios encolerizados.
Las autoridades de Belgrado pidieron que esta manifestación, que desean la más masiva de la historia reciente de Serbia, sea pacífica, para demostrar sin violencia que un pueblo unido rechaza la independencia de Kosovo, cuna y corazón de su cultura y de su historia.
Mientras tanto, la situación era cada vez más tensa en el norte de Kosovo, donde los serbios constituyen la mayoría de la población. La tensión comenzó cuando más de mil de ellos, apoyados por sus compatriotas de Serbia, incendiaron ayer dos puestos fronterizos que la KFOR, la fuerza de la OTAN, decidió cerrar y que aún permanecían clausurados cerca del hoy al mediodía.
Unos 40 mil serbios viven en la parte norte de Kosovo, sobre un total de unos 120 mil, frente a casi dos millones de albaneses.
Los serbios de Kosovo rechazan la independencia proclamada por los líderes albaneses kosovares, no reconocen las instituciones del nuevo Estado y conservan estrechas relaciones políticas y económicas con las autoridades de Belgrado.
«Yo creo que esta medida (la destrucción de los puestos fronterizos) es legítima. Es quizás desagradable, pero legítima», dijo el ministro serbio para Kosovo, Slobodan Samardzic.
Por su parte, el primer ministro kosovar, Hashim Thaci, trató de minimizar esta cuestión, definiéndola como un «incidente aislado».
Serbia sigue considerando que Kosovo es «su» provincia, después de haber «anulado» simbólicamente su independencia, y se prevé la llegada de varios ministros serbios al norte del nuevo Estado hoy.
La independencia kosovar, ya reconocida por numerosos países, provocó una tensión en las relaciones con Rusia, fiel aliado de Serbia, y con la Unión Europea (UE), que enviará una misión a Kosovo para acompañarlo en sus primeros pasos de Estado soberano.
El holandés Pieter Feith, jefe de la Oficina Civil Internacional de la Unión Europea que enmarcará la independencia de Kosovo, anunció hoy que asumió su mandato de Representante Especial de la UE en la república balcánica que el domingo se separó formalmente de Serbia.
Alemania reconoció la declaración de independencia de Kosovo, informó hoy una fuente gubernamental en Berlín al concluir la reunión de gabinete.
El gobierno alemán se dijo igualmente dispuesto a establecer relaciones diplomáticas con la nueva república balcánica, que se proclamó independiente de Serbia el pasado domingo.
El futuro europeo de Serbia está «comprometido» por el reconocimiento de la independencia de Kosovo por varios Estados miembros de la Unión Europea (UE), indicó hoy el canciller serbio, Vuk Jeremic, en el Europarlamento.