Serbia captura a Karadzic


Imagen de cómo se encontraba Radovan Karadzic, quien fue capturado ayer tras una larga búsqueda por crí­menes de genocidio.

El ex lí­der polí­tico de los serbobosnios, Radovan Karadzic, acusado de genocidio y crí­menes contra la humanidad y uno de los hombres más buscados del mundo, fue arrestado ayer en Belgrado tras casi 13 años de fuga.


Una de las tarjetas de presentación de Karadzic, con la cual ofrecí­a sus servicios como médico naturista.

Karadzic, de 63 años, fue «localizado y detenido en anoche» por las fuerzas de seguridad serbias, según un comunicado de la Presidencia serbia.

Inmediatamente fue interrogado por el juez de instrucción de la sala de Crí­menes de Guerra del tribunal de Belgrado, primer paso para su extradición al Tribunal Penal Internacional (TPI) para la antigua Yugoslavia de La Haya.

El fiscal para los crí­menes de guerra Vladimir Vukcevic declaró hoy, en Belgrado, que Radovan Karadzic será trasladado al TPI de acuerdo con el procedimiento previsto por la ley.

«Por lo que sé, el juez de instrucción ha tomado ya una decisión (…) las condiciones para su traslado están reunidas», según la ley sobre la cooperación con el TPI, declaró Vukcevic.

El TPI le imputa a Karadzic el sitio de Sarajevo, que duró 43 meses y en el que murieron más de 10 mil civiles, y la matanza de Srebrenica en julio de 1995, cuando las fuerzas serbias masacraron a unos 8 mil varones bosnios musulmanes.

Un responsable del tribunal, que pidió el anonimato, dijo que Karadzic tení­a un aspecto «depresivo» y que «no ofreció resistencia» al ser arrestado en Serbia.

La prensa serbia aseguraba hoy que Karadzic no opuso resistencia al ser detenido anoche en un autobús en Belgrado.

Según su abogado, Svetozar Vujakic, citado por Beta News, el ex jefe polí­tico de los serbios de Bosnia declaró que habí­a sido «arrestado el viernes en un autobús», en Belgrado, y que desde entonces estuvo «detenido en una celda».

Radovan Karadzic, que habrí­a calificado la situación de «farsa», habrí­a utilizado por otro lado su «derecho a mantenerse silencioso durante el interrogatorio», según Vujakic.

Karadzic era un estrecho aliado del ex presidente yugoslavo Slobodan Milosevic, que murió preso en La Haya en 2006, antes de que el TPI pronunciara su veredicto.

Junto con el jefe militar de los serbobosnios Ratko Mladic, Karadzic ha estado prófugo desde que en 1995 ambos fueron inculpados por el TPI de crí­menes de guerra, genocidio y crí­menes contra la humanidad durante la guerra de Bosnia (1992-1995).

Su captura era una importante condición para que Serbia acceda un dí­a a la Unión Europea (UE), y se produce dos semanas después de la formación de un nuevo gobierno pro europeo dominado por el Partido Democrático del presidente Boris Tadic.

El tercer fugitivo cuya captura está pendiente es Goran Hadzic, un ex polí­tico serbio buscado por «limpiezas étnicas» en Croacia.

El arresto de Karadzic fue saludado por Estados Unidos, que opinó que su detención rendí­a «homenaje» a las ví­ctimas de atrocidades durante la guerra en la ex Yugoslavia.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, lo saludó como «un momento histórico para las ví­ctimas, que han esperado 13 años a que Karadzic sea llevado ante la justicia».

El fiscal del Tribunal Penal Internacional (TPI) para la ex Yugoslavia, Serge Brammertz, que aplazó una visita programada a Belgrado, confirmó el arresto de Karadzic y felicitó a las autoridades serbias «por haber logrado este éxito notable en cooperación con el TPI».

La Unión Europea se mostró prudente sobre el impacto que tendrá la captura de Karadzic en las aspiraciones de Belgrado a la membresí­a del grupo de los 27.

Serbia firmó a finales de abril un acuerdo de estabilización y asociación con la UE, primer paso hacia la integración, pero por el momento el texto no ha tomado efecto.

El texto sólo entrará en vigor si Belgrado «coopera plenamente» con el TPI, por lo que si el fiscal Serge Brammertz estima que dicha cooperación es ahora «plena», la suspensión podrí­a ser levantada.

«Las cosas se deciden entre 27, y diremos: vale, Karadzic está detenido, pero Mladic no lo está», declaró hoy Bernard Kouchner, ministro de Exteriores de Francia, cuyo paí­s asegura la presidencia de turno de la UE.

Una fuente en el ministerio ruso de Relaciones Exteriores citada por RIA-Novosti consideró que la cuestión del traslado de Karadzic, al TPI, es un «asunto interior» serbio.

Dimitri Rogozin, representante de Rusia en la OTAN, dijo por su lado que si Karadzic es llevado ante la justicia internacional, los Occidentales deberí­an ser juzgados por los bombardeos de 1999 en la ex Yugoslavia.

Kada Hotic, que perdió a su hijo y su marido en la matanza de Srebrenica, se mostró aliviada. «Al fin se ha hecho justicia. Un criminal de guerra no puede permanecer escondido para siempre», dijo, celebrando con decenas de musulmanes la noticia en una plaza de Sarajevo.

Mladic


El canciller serbio Vuk Jeremic aseguró hoy que su paí­s hace todo lo posible para detener al general Ratko Mladic, el gran prófugo de los serbobosnios tras la captura la ví­spera de Radovan Karadzic, con el objetivo de garantizar la «plena cooperación» con el Tribunal Penal Internacional (TPI) para la ex Yugoslavia.

«Concerniente los otros fugitivos, y en particular el general Mladic, puedo asegurarles que el gobierno serbio va a continuar a hacer lo máximo para garantizar una plena cooperación. No puede haber dudas al respecto», dijo Jeremic en Bruselas tras la detención del ex jefe polí­tico de los serbobosnios Karadzic, inculpado de genocidio al igual que su ex jefe militar Mladic.

La Unión Europea (UE) ha condicionado el aceleramiento de la integración de Serbia al bloque a la plena cooperación con el TPI.

En cambio, y a pesar de la mejora en sus relaciones con la UE, Serbia «no cederá ni un milí­metro de terreno» sobre Kosovo y su determinación de recuperar ese territorio autoproclamado independiente en febrero sigue intacta, advirtió Jeremic.

«Serbia no va a dar ventaja a una de las dos prioridades en materia de relaciones exteriores», agregó.

«Nuestras dos prioridades claves son la integración de nuestro paí­s en la Unión Europea hasta convertirnos en miembro de pleno derecho de la UE y la defensa de nuestra integridad territorial utilizando todos los medios diplomáticos y jurí­dicos», recordó.

«Y cuando se trata de defender nuestra integridad territorial, Serbia no hará compromisos», concluyó.