El gobierno serbio anuló hoy, por anticipado, la inminente proclamación de la independencia de Kosovo.
«Los actos y actividades de las autoridades interinas de Kosovo que proclamen la independencia unilateral son anulados (por el gobierno), porque violan la soberanía y la integridad territorial de Serbia», precisó el gobierno en un comunicado.
Esta decisión, de caracter esencialmente simbólico, está destinada a mostrar que Serbia se niega a renunciar a su soberanía sobre Kosovo.
Pero no tendrá ninguna consecuencia sobre la decisión de los líderes kosovares de proclamar, el domingo o el lunes próximo, la independencia de esta provincia del sur de Serbia, cuya población es mayoritariamente de etnia albanesa.
Al mismo tiempo, el gobierno serbio decidió anular «todas las decisiones de los órganos de la Unión Europea (UE) de enviar una misión a Kosovo».
La UE tiene intenciones de enviar en las próximas semanas una misión a Kosovo para supervisar el proceso de independencia, tomando el relevo de la Misión de la ONU en Kosovo (MINUK) que administra el territorio desde 1999.
«En tanto que ilegales, esas decisiones (de la UE) no tienen ninguna base legal y no imponen obligaciones a Serbia de cara a la Unión Europea o de quien esté encargado de ponerlas en marcha», indicó el comunicado.
La proclamación de la independencia de Kosovo representa «una secesión violenta y unilateral de una parte del territorio de Serbia y por eso (esas decisiones) son nulas y sin valor», subraya el comunicado del gobierno serbio.
La decisión del gobierno serbio se produce horas antes de que el Consejo de Seguridad de la ONU se reúna en Nueva York a pedido de Serbia y de su tradicional aliado, Rusia, para abordar la inminente proclamación de la independencia de Kosovo, que podría intervenir domingo o lunes próximos.
Rusia ya declaró su escepticismo respecto del resultado de esa reunión.
«Nos somos muy optimistas sobre el resultado de la reunión del Consejo de Seguridad» admitió el ministro ruso de Relaciones Exteriores, Serguei Lavrov.
El presidente ruso, Vladimir Putin, calificó el jueves de «inmoral e ilegal» cualquier apoyo a la proclamación «unilateral» de independencia de Kosovo.
Belgrado pidió otra «reunión urgente» del Consejo de Seguridad tras la proclamación de independencia de Kosovo para que ésta sea «inmediatamente anulada conforme la Carta de la ONU y la resolución 1244».
La resolución 1244, adoptada al final del conflicto en 1998-99, prevé que Kosovo sea administrada por una misión de la ONU pero permanenciendo en el interior del territorio serbio.