Séptimo año del Pontificado del Papa Benedicto XVI


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El Nuncio Apostólico Monseñor Paul Richard Gallagher, con motivo de celebrar el séptimo aniversario de haber sido electo el Sumo Pontífice Benedicto XVI, ofreció un brindis de honor en la sede de la Nunciatura Apostólica de Guatemala, el jueves 19 de abril de 2012.

Grecia Aguilera


La tarjeta de invitación, de sobrio diseño, resalta una vista del cuadro “La Santa Sede en Guatemala”, obra de la artista Rosamaría Pascual de Gámez. Esta hermosa pintura panorámica que se encuentra colocada en el salón principal de la Nunciatura Apostólica, se caracteriza por los profusos motivos mayas que contiene; al centro sobresale la figura del Beato Juan Pablo II, tan querido por el pueblo de Guatemala, junto a los Papas Benedicto XVI y Pío XI, quien gozaba de una amplia cultura humanista. Para conmemorar tan magno evento Monseñor Gallagher se dirigió a las distinguidas personalidades invitadas, acompañado de Monseñor Óscar Julio Vian Morales, Arzobispo de Guatemala y del Señor Ministro de Relaciones Exteriores, doctor Harold Caballeros, expresando lo siguiente: “Gracias a todos ustedes por haber aceptado la invitación de la Nunciatura para celebrar, con nosotros, el séptimo aniversario del Pontificado del Papa Benedicto XVI. Y aprovechamos, también, la ocasión para felicitar al Santo Padre, que el lunes pasado festejó sus 85 años de edad, y en sus palabras de la Misa de acción de gracias –el Pontífice- pidió al pueblo católico ‘que rece por él, a fin de que cobre fuerzas para seguir adelante.’ No me cabe la menor duda que, aquí en Guatemala, vamos a rezar por el Pastor Universal de la Iglesia con mucho gusto. Hace pocas semanas tuvimos la alegría de contar, de nuevo, con la presencia del Santo Padre en tierra latinoamericana. Su visita a México y Cuba ha mostrado –una vez más- la vitalidad de la Iglesia católica y la cercanía del Sumo Pontífice a todos los pueblos de este continente. Benedicto XVI vino como ‘peregrino de la fe, de la esperanza y de la caridad’ con el ‘deseo de confirmar en la fe a los creyentes en Cristo’, para que ellos puedan ser ‘fermento en la sociedad, contribuyendo a una convivencia respetuosa y pacífica, basada en la inigualable dignidad de toda persona humana, creada por Dios, y que ningún poder tiene derecho de olvidar o despreciar’. Además, el Papa pronunció también estas palabras llegando a México: ‘Este país, este continente, está llamado a vivir la esperanza en Dios como una convicción profunda, convirtiéndola en una actitud del corazón y en un compromiso concreto de caminar juntos hacia un mundo mejor’… En esta fiesta conmemorativa no quiero dejar de manifestar la buena voluntad de la Santa Sede hacia Guatemala y sus Autoridades. Por eso, tenemos el honor de felicitar al Gobierno del Presidente Otto Pérez Molina por su victoria electoral y por el inicio de su presidencia. Hago votos para que el Gobierno tenga éxito y pueda lograr el bien común de todos y cada uno de los guatemaltecos… Para la Iglesia, el ‘Año de la Fe’ anunciado por el Papa para que inicie en octubre próximo, es una preciosa oportunidad de reconciliar fe y vida, en alegres celebraciones y acciones, con iniciativas pastorales concretas.” Cuando el cardenal Joseph Ratzinger fue elegido Papa el 19 de abril de 2005, sus primeras palabras fueron: “…después del gran Papa Juan Pablo II, los señores cardenales me han elegido a mí, un simple y humilde trabajador de la viña del Señor. Me consuela el hecho de que el Señor sabe trabajar y actuar con instrumentos insuficientes, y sobre todo me encomiendo a vuestras oraciones. En la alegría del Señor resucitado, confiando en su ayuda continua, sigamos adelante, que el Señor nos ayudará y María Su Santísima Madre estará de nuestra parte.”