Sentirse atrapado es insoportable


francisco-caceres

Para los que aprendimos a manejar un vehículo automotor hace seis decenios jamás pasó por nuestra mente la posibilidad de tardar en llegar del Obelisco al Parque Central en hora y media. Ahora eso ocurre todos los días, por ser fin de mes, porque los patojos andan marchando o porque a un “trailero” se le ocurre dar vuelta en U en una congestionada calzada. Para cualquiera era inimaginable que ir de un lugar a otro en una misma zona de la ciudad capital podría tardarse hasta una hora o más.

Francisco Cáceres Barrios
fracaceres@lahora.com.gt


Pero para los funcionarios públicos, uno de tantos encopetados que andan bien protegidos, incluso acompañados de motoristas montados en vehículos europeos de altísimo valor, lo que ahora escribo es una tremenda exageración o porque seguramente se me zafó un tornillo.
   
No es la primera vez ni será la última con la clase de autoridades con que ahora contamos, que nos quedemos atrapados en el tránsito capitalino por tanto tiempo. Ni para atrás ni para adelante. Con o sin semáforos. Con o sin policías. Con o sin lluvia. Con o sin calor. Por eso aseguro que quedarse atrapado es insoportable. Enciendo y apago la radio. Llamo por teléfono, me como las uñas, me chupo los dedos. Soy una persona de carácter que no puedo estar sin hacer nada y eso me saca de mis casillas. Me dan ganas de ir a traer a un par de funcionarios de ayer y de hoy para que se den cuenta de cuánto  malgasta el país en combustibles, en sustituir piezas de funcionamiento por desgaste innecesario y sobre todo por la pérdida de oportunidades a gente productiva al no llegar a tiempo a una cita importante de negocios, no digamos cuando un profesional pierde su valioso tiempo dejando a su paciente sufriendo innecesariamente.
   
¿Saben ustedes qué es lo que más duele? Que nadie haga nada. No pedimos soluciones técnicas definitivas al problema del congestionamiento del tránsito vehicular sino al menos ir dando los primeros pasos para irlo resolviendo poco a poco. ¿Cuántos años han pasado y seguimos sin tener un sistema de semáforos sincronizados?, ¿cuántas veces hemos pedido que  utilicen las neuronas para reparar el sinnúmero de baches en horario nocturno o cuando hay menos tráfico de vehículos? No que lo hacen en “horas pico” cuando la gente va y viene a su trabajo u hogar. Sigo sin poder responder a la pregunta: ¿por qué se gasta tanto dinero en propaganda política para satisfacer el ego de los políticos en vez de dedicarlo a educar a la gente para que acate las normas y cumpla sin excusa ni pretexto con las leyes que se promulgan?
    Último recordatorio para los exalumnos del Colegio La Preparatoria: mañana viernes 11 de octubre 2013, a partir de las 19:00 horas, será el coctel en el Hotel Barceló para conmemorar el 95º Aniversario. ¡Allá nos vemos!