Los símbolos de control que ejercen los sicarios sobre la población se deben a la poca acción por parte de las autoridades en materia de seguridad, lo que permite a los asesinos mostrar su personalidad machista.
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í‰stos llegan al extremo de matar gente e incluso mostrar que su mecanismo de defensa es la agresión, esto debido a las mismas circunstancias que le rodean para poder tener el control, indicó la Liga Guatemalteca de Higiene Mental (LGHM).
Carlos Ortiz, psicólogo y administrador de la LGHM, manifiesta que los individuos que se dedican a las ejecuciones pueden ser personas que se encuentran involucradas con grupos paramilitares, narcotráfico o violencia en general.
«De alguna manera son símbolos de control que ellos ejercen sobre la población, a causa de que los aparatos de justicia y demás autoridades no tienen la oportunidad necesaria para dictar sentencia sobre estos casos», agrega.
Por la poca oportunidad de trabajo que existe en el país, los sicarios adoptan este modo de vida, y la conducta personal de ese ser humano es producto, en la mayoría de los casos, de que éste se ha desarrollado en un ambiente violento, además de estar fuera de las normas sociales, señaló Ortiz.
Muestran su personalidad machista y tratan de llamar la atención cuando llegan al extremo de matar gente e incluso mostrar que su mecanismo de defensa es la agresión.
Las acciones violentas que se viven a diario provocan en la población temor hasta de salir a la calle, y la sensación de ser vigilado, acechado y presa de la delincuencia es muy grande, mientras que se observan respuestas poco satisfactorias de las entidades encargadas de brindar seguridad y aplicar justicia, expresó el entrevistado.
Estos hechos, sobre todo, ponen de manifiesto que la población guatemalteca se siente constantemente amenazada por el clima de inseguridad y la falta de soluciones a los grandes problemas sociales que afectan a diario a los ciudadanos.
En Guatemala el problema de la falta de seguridad es muy complejo y en atención a los efectos prácticos inmediatos en donde no es prioritario ahondar mucho en el porqué de las enfermedades psicológicas, urge más profundizar en cómo enfrentar las situaciones que ocasionan frustración, miedo y depresión, recomendó el profesional.
Las acciones violentas, como ya se dijo, provocan en la gente temor hasta de salir a la calle. La delincuencia se ha enseñoreado de nuestro país, mientras que las respuestas de las entidades encargadas de brindar seguridad y aplicar justicia son poco satisfactorias, señala Ortiz.
Finalmente, el entrevistado enfatizó que en la actualidad los motivos de frustración colectiva, que influyen negativamente en los guatemaltecos, inciden en el temor a ser víctima de robos y asaltos.
Un grave incidente se registró en la calzada San Juan, zona 7, frente a la casa número 9-65 de la Quinta Samayoa, cuando individuos desconocidos le dieron muerte a José Jhair Aguirre Salguero, de 52 años, quien se transportaba en su vehículo de reciente modelo, marca Volvo, con placas particulares 876 BBL.
Bomberos Municipales informaron que la víctima recibió múltiples impactos de bala, por lo que ya nada se pudo hacer por salvarle la vida. Al lugar acudió Lucy Chicas de Aguirre, quien indicó ser la esposa del ahora fallecido.
En la escena del crimen se han contabilizado aproximadamente nueve impactos de bala que recibiera el vehículo.
Agentes de la Policía Nacional Civil y del Ministerio Público manifestaron que las primeras hipótesis surgidas de testimonios refieren que desconocidos a bordo de un vehículo tipo picop dispararon en reiteradas ocasiones en contra de Aguirre Salguero.