Centroamérica es la región del continente donde se reportan más denuncias por agresiones contra sindicalistas.
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Amanda Villatoro, representante de la Organización Interamericana de Trabajadores (ORIT), indica que las principales denuncias son por violencia y presión política.
Con un aproximado de 45 millones de asociados, ORIT aglutina las principales organizaciones sindicales de América, de las cuales 40 son centroamericanas.
Villatoro apunta que en el istmo se han reportado diversos casos en los que no se respeta el diálogo entre los trabajadores y empresas.
«La interrupción del diálogo es un indicador de que las cosas no andan bien», considera la representante de OIT, que se encarga de supervisar los avances y dificultades que ese tipo de organizaciones padecen.
En la OIT ya se reconocen algunas prácticas comunes realizadas para afectar a los dirigentes de los sindicatos, la más común es la creación de listas, en las que se nombran a los líderes sindicales, y son enviadas a las empresas para que no se contrate a los señalados.
Asimismo, sectores poderosos inmersos en el sector empresarial investigan el historial de activistas y sus acciones, para detectar procedimientos incorrectos en la utilización de fondos, y de esa forma dañar su imagen ante la sociedad.
En acuerdos comerciales
Uno de los principales temas que serán abordados en la Cumbre Sindical de América Central y el Caribe, que inició esta mañana en la Ciudad de Guatemala, será la intervención de los sindicatos en los acuerdos de libre comercio.
José Pinzón, director de la Confederación Centroamericana de Trabajadores, asegura que el respeto a los derechos humanos y libertades sindicales deben prevalecer ante las nuevas tendencias del libre mercado.
«Ante cualquier acuerdo de asociación, los grupos de trabajadores organizados no pueden pasar desapercibidos (…) no lo vamos a permitir», estima Pinzón.
Al respecto, Villatoro, quien también es especialista en acuerdos comerciales indica que los cambios que se espera con los futuros acuerdos con la Unión Europea deben ser abordados integralmente por los sindicatos y los Ministerios de Trabajo, que deben velar siempre por los sectores más débiles de la cadena productiva.
Fragmentación, problema estructural
Por su parte, Juan Manuel Sepúlveda, investigador de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) considera que la falta de unión entre los grupos sindicalistas es el factor determinante que está causando conflictos laborales.
Sepúlveda sostiene que la falta de comunicación afecta la base social y por ende a las instituciones que la conforman, como los grupos organizados y las asociaciones.
En el último estudio realizado por el investigador se dan a conocer nuevas tendencias en el sindicalismo, como la incipiente organización de trabajadores del área financiera y tecnológica, lo que resta posibilidades para las mejoras en las condiciones laborales de los empleados.