El Senado estadounidense se disponía hoy a votar cuatro de las 130 enmiendas que han sido presentadas al proyecto de ley integral de reforma migratoria, mientras que una importante comisión de la cámara de representantes emitirá su primer voto del año en política migratoria.
WASHINGTON Agencia AP
El presidente de la cámara baja, el republicano por Ohio John Boehner, dijo que la reforma migratoria solo puede prosperar si cuenta con el apoyo mayoritario de ambas bancadas, lo cual representa un obstáculo considerable.
«Cualquier proyecto de ley de reforma migratoria que vaya a convertirse en ley necesita tener un apoyo de la mayoría de ambos partidos si somos realmente serios sobre lograrlo. Y no veo cómo traer un proyecto de ley migratoria al pleno que no tenga el apoyo de la mayoría de los republicanos», dijo a reporteros.
Dos de las cuatro enmiendas que considerará el Senado son propuestas republicanas para aumentar los requisitos de seguridad fronteriza antes de que los 11 millones de inmigrantes sin papeles puedan tramitar su legalización, tal como estipula el proyecto de ley integral redactado por un grupo bipartidista de ocho senadores.
Entretanto, la comisión judicial de la cámara baja sometía el martes a votación un proyecto de ley específico para reforzar medidas policiales contra los inmigrantes, el cual ha desatado fuertes protestas entre los demócratas y los defensores de los inmigrantes.
Manifestantes interrumpieron la sesión de la comisión judicial con gritos para expresar su rechazo a la legislación, que permite a las autoridades locales aplicar las leyes federales migratorias y tipifica el fraude de visas como un crimen que justifica la deportación.
El representante Trey Gowdy, republicano por Carolina del Sur, dijo que la medida propuesta busca asegurarse de que se cumplan las leyes de inmigración y prometen una seguridad real. Acusó al gobierno de Barack Obama de desestimar estos asuntos.
La actividad de ambas cámaras en el tema migratorio demuestra no solo diferentes enfoques, sino los obstáculos que enfrenta la legislación para que llegue al despacho del presidente Barack Obama para su promulgación.
A diferencia del enfoque integral que ha asumido el Senado, en la cámara baja solo se han presentado proyectos de ley separados, y la mayoría coinciden en un énfasis restrictivo a la inmigración ilegal.
En el Senado, los republicanos John Hoeven (Dakota del Norte) y Bob Corker (Tenesí) actualmente trabajan con los ocho autores del proyecto de ley para negociar una enmienda —aceptable a los demócratas— que aumente la seguridad fronteriza antes de que los inmigrantes sin papeles puedan tramitar su legalización.
Hoeven dijo que su propuesta busca fijar especificar el equipo y la tecnología que la Patrulla Fronteriza necesitaría para detener el 90% de los inmigrantes que intentan ingresar ilegalmente a territorio estadounidense en cada uno de los nueve sectores en que está dividida la frontera con México.
La mayoría demócrata había rechazado previamente una enmienda similar ofrecida por el republicano de Texas, John Cornyn, alegando que la meta del 90% de detenciones no podía ser medida de manera concreta, por lo que limitaría indefinidamente el proceso de legalización de inmigrantes sin papeles.
Los republicanos en el Senado han criticado al proyecto de ley porque en su opinión no garantiza de manera adecuada la seguridad fronteriza antes de que comience la legalización de inmigrantes sin autorización.
El jefe de la bancada mayoritaria en el Senado, el demócrata por Nevada Harry Reid, exhortó hoy a los senadores a lograr acuerdos rápidamente para alcanzar su meta de aprobar la reforma migratoria antes del 4 de julio.
«No estoy diciéndole a nadie qué hacer, solo que lo hagan lo antes posible», dijo en el pleno. «El próximo fin de semana posiblemente no sea un fin de semana normal cuando regresamos a nuestros lugares de origen. Tenemos que avanzar con esta legislación».
Una de las cuatro enmiendas que votaría hoy el Senado exige la construcción de 700 millas de cerca fronteriza reforzada y otra persigue la implementación de un sistema de identificación biométrico en todos los puertos de entrada del país.
Obama ha expresado varias veces su expectativa de que el Congreso apruebe la reforma migratoria antes de su receso veraniego previsto el próximo 2 de agosto.