Senado rechaza retirada de Irak


Rechazo. El despliegue de tropas ha provocado el descontento de varios sectores.

El Senado estadounidense rechazó ayer un proyecto demócrata de retirada de los militares movilizados en Irak a más tardar en 2008, propuesta que horas antes fue aprobada por una comisión de la Cámara de Representantes.


Luego de un acalorado debate, solamente 48 senadores de cien votaron en favor de una propuesta de resolución que recomienda el inicio de la retirada de las tropas en Irak dentro de 120 dí­as y que el grueso de los soldados haya regresado para el 31 de marzo de 2008. Cincuenta senadores votaron en contra, tal como recomendó el estado mayor republicano, fiel a la Casa Blanca.

El presidente George W. Bush, que habí­a amenazado con el veto si la medida era aprobada por el Congreso, expresó su satisfacción horas más tarde.

«Hoy el Senado de Estados Unidos rechazó de manera sensata una resolución que hubiera establecido un calendario ficticio de nuestra misión en Irak», dijo el mandatario en un discurso a los republicanos.

Bush describió la propuesta, defendida por los demócratas, como una traición hacia las tropas desplegadas en ese paí­s en guerra y subrayó que un retiro de Irak puede incitar a que extremistas islámicos ataquen suelo estadounidense.

«Si abandonamos Irak antes de finalizar nuestra misión, el enemigo nos seguirá a Estados Unidos y no dejaremos que eso suceda», indicó el presidente.

«El enemigo emergerí­a del caos revigorizado, con nuevos santuarios y nuevos reclutas y nuevos recursos y una determinación más grande de perjudicar a Estados Unidos», agregó.

Seguidamente al voto sobre un calendario para el retiro de las tropas, el Senado aprobó una resolución, con 96 votos a favor y dos en contra, que expresa su apoyo a las tropas en Irak.

La propuesta, presentada por la senadora demócrata Patty Murray, afirma que el Congreso y el presidente comparten la responsabilidad por las tropas en tiempos de guerra, al igual que por su asistencia médica cuando sufren heridas.

La medida, más que nada simbólica, establece que apoyar las tropas también significa brindarles el entrenamiento adecuado antes que sean desplegadas.

Algunos demócratas han acusado al gobierno de George W. Bush de enviar soldados a Irak sin la preparación ni el equipamiento adecuado.

El voto del Senado fue el último paso en un creciente duelo entre la mayorí­a demócrata en el Congreso y el presidente Bush y sus aliados.

Horas antes, la Comisión de Gastos de la Cámara de representantes votó por 36 a 28 a favor de la solicitud presupuestaria del presidente Bush de 120 millones de dólares para las guerras de Irak y Afganistán, informó una fuente legislativa.

Pero la comisión añadió condiciones a ese requerimiento, las cuales son la retirada de las tropas de Estados Unidos de Irak para septiembre de 2008 a más tardar, o incluso antes si Bush no puede certificar que se estén logrando avances en Irak.

Se espera que el proyecto sea sometido a debate en el pleno de la Cámara de Representantes la semana próxima, pero la Casa Blanca ya anunció que el presidente Bush opondrá su veto en caso de mantenerse el calendario.

Preguntado la mañana de ayer sobre si Bush vetarí­a la propuesta del retiro de tropas, su portavoz Tony Snow respondió: «Si sale en su forma actual, absolutamente».

El número tres de la mayorí­a en el Senado, Charles Schumer, defendió la propuesta de un calendario para el retiro de tropas «es justo lo que los estadounidenses nos pidieron que hagamos» en las elecciones parlamentarias de noviembre, en las que la oposición demócrata obtuvo el control de ambas cámaras del Congreso.

El mes pasado la Cámara de representantes adoptó una resolución no vinculante que «desaprueba» la nueva estrategia anunciada en enero que contempla en enví­o de 21.500 soldados suplementarios a Irak. La medida fue rechazada por el Senado.

Mueren dos soldados

Dos soldados norteamericanos murieron ayer en Irak, uno en combate y el otro en un incidente «no relacionado con el combate», anunció hoy en dos comunicados el ejército estadounidense, que ayer ya habí­a indicado la muerte de otros cuatro soldados ese mismo dí­a.

Un soldado murió y otro fue herido «por una explosión durante un ataque» insurgente ayer en la provincia de Salaheddin (al norte de Bagdad).

Un marine falleció de causas «no relacionadas con el combate» ayer en la provincia de Al Anbar (oeste).

El ejército norteamericano habí­a anunciado ayer la muerte de cuatro soldados durante la explosión de dos artefactos artesanales al paso de su patrulla en Bagdad. Otros dos soldados fueron heridos.

Con estos casos ascienden a 3.211 los soldados y el personal asimilado norteamericano muertos desde la invasión de Irak en marzo de 2003, según un recuento elaborado a partir de cifras del Pentágono.