Selvas a cambio de petróleo


Rafael Correa, presidente de Ecuador, realizó visitas a Europa para impulsar su plan que ofrece preservar la selva amazónica de su paí­s, en lugar de explotar el petróleo en esa zona. FOTO LA HORA: AFP CARL COURT

El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, pidió «corresponsabilidad» a los paí­ses ricos al presentar en Londres su iniciativa Yasuní­-ITT con la que busca obtener fondos internacionales por no extraer petróleo de una reserva amazónica protegida y dejar de contaminar.


«Nosotros dejamos ese petróleo bajo tierra, eso significa renunciar a 6 mil millones de dólares, pero corresponsabilí­cense», afirmó Correa en una conferencia en el centro de relaciones internacionales Chatham House, urgiendo al Reino Unido y otros paí­ses industrializados a compensar económicamente estos esfuerzos por evitar las emisiones contaminantes.

La iniciativa Yasuní­-ITT consiste en dejar bajo tierra 850 millones de barriles de petróleo –20% de las reservas probadas del paí­s– en el parque Yasuní­, en plena selva amazónica, y evitar así­ la emisión de 410 millones de toneladas métricas de dióxido de carbono, uno de los gases de efecto invernadero que más contribuye al calentamiento del planeta.

A cambio, Quito espera recibir el 50% de los alrededor de 6 mil millones de dólares que percibirí­a si explotara esas reservas, unos 350 millones de dólares anuales, idealmente a partir de fines de 2010. Los paí­ses participantes recibirí­an unos bonos de garantí­a que les permitirí­an recuperar su inversión en caso de que cambie la situación.

Hasta el momento, aunque paí­ses como España y Francia mostraron interés, sólo Alemania se ha comprometido a respaldar económicamente la iniciativa -con 50 millones de dólares anuales durante 13 años, según fuentes ecuatorianas-, pero Ecuador aprovechó la gira europea de Correa para intensificar la campaña.

«Ya basta de pedirnos sacrificios sólo a nosotros. Es muy fácil decir no talen, no exploren, no extraigan cuando Europa y Estados Unidos ya hicieron todo aquello y gozan de niveles de vida extraordinarios», afirmó el mandatario ecuatoriano ante un centenar de británicos.

Aunque la iniciativa no tiene fecha tope, el ministro de Relaciones Exteriores, Fander Falconí­ advirtió en un encuentro posterior por la prensa que «si la iniciativa no tiene una corresponsabilidad a nivel global, Ecuador tarde o temprano va a verse abocado a explotar su renta natural».

Tras sus últimas actividades en Londres, Correa viajará el miércoles a Rusia para una visita oficial destinada a fortalecer las relaciones y firmar una declaración de asociación estratégica, según agregó el canciller, que negó ir a comprar armas, excepto de «dos helicópteros» que se negociaron hace un año.

«Nuestra Constitución declara Ecuador como un territorio de paz», declaró Falconí­. «Nosotros no queremos una carrera armamentista ni desviar nuestros objetivos de desarrollo humano en temas armamentistas», agregó.

Según publica este martes el diario ruso Vedomisti, Ecuador podrí­a reconocer durante su visita a dos las repúblicas independentistas georgianas aliadas de Rusia, Abjasia y Osetia del Sur, a cambio de un acuerdo para venderle armas.

Citando una fuente de la firma estatal rusa de exportación de armamento, Rosobonerexport, el diario dice que Ecuador busca procurarse helicópteros rusos, aviones de combate Su-30MK2 y sistemas de defensa antiaérea, por un monto de unos 200 millones de dólares.

«A cambio, Rusia espera que Ecuador reconozca la independencia de Osetia del Sur y Abjasia», escribe el rotativo.