Seis potencias evalúan futuro de Irán


Miembros del Consejo Nacional de Resistencia de Irán gritan consignas en contra del gobierno de ese paí­s, en las afueras del edificio donde se reuní­a el Consejo de Seguridad de la ONU en Berlí­n, Alemania.

Los ministros de Relaciones Exteriores de seis grandes potencias se reúnen hoy en Berlí­n para preparar una nueva resolución del Consejo de Seguridad con vistas a persuadir a Irán de renunciar a un programa nuclear militar.


«Confí­o en que alcanzaremos resultados y que mostraremos una vez más a Irán que nuestras dudas no han desaparecido», indicó hoy el ministro alemán de Relaciones Exteriores, Frank-Walter Steinmeier, a la cadena pública de televisión alemana ARD.

Según una fuente diplomática en Parí­s, las seis grandes potencias involucradas en el tema (Alemania, China, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña y Rusia) deberán transmitir «en los próximos dí­as» al Consejo de Seguridad de la ONU un tercer proyecto de resolución que incluya sanciones contra Irán.

«Un proyecto de tercera resolución de sanciones está a punto de ser concluido» y deberá ser transmitido «al Consejo de Seguridad en los dí­as venideros», afirmó anoche esta fuente.

Hasta ahora, Moscú y Pequí­n eran reticentes a toda idea sobre la aplicación de nuevas sanciones contra Irán.

Los ministros de Relaciones Exteriores de los cinco miembros del Consejo de Seguridad de la ONU y Alemania, cuya última reunión fue en septiembre pasado, procuran convencer a Irán de suspender sus actividades de enriquecimiento de uranio para probar que su programa nuclear tiene objetivos pací­ficos y no militares.

En Teherán, el portavoz del gobierno afirmó hoy que su paí­s no suspenderá sus actividades nucleares, aunque haya una nueva resolución del Consejo de Seguridad.

«Irán continúa con sus objetivos (nucleares) en el marco de sus derechos legales y legí­timos, y la adopción de una eventual nueva resolución no tendrá ningún efecto sobre la actitud del pueblo iraní­», afirmó Gholamhossein Elham durante un contacto con la prensa.

Irán defiende su derecho de producir energí­a atómica con fines civiles, mientras que occidente teme que Teherán se esté dotando de un programa nuclear secreto con fines militares.

El portavoz iraní­ estimó que una implicación del Consejo de Seguridad es injustificada ya que su paí­s trata directamente con la Agencia Internacional de Energí­a Atómica (AIEA).

El presidente de la AIEA, Mohammed ElBaradei, anunció el 13 de enero que acordó con Teherán la concesión de un plazo de cuatro semanas para regular todos los problemas en suspenso sobre su programa nuclear.

El portavoz del Departamento de Estado estadounidense, Sean McCormack, afirmó la semana pasada que la reunión de Berlí­n tendrá dos objetivos.

«Primero, estoy seguro de que van a discutir una tercera resolución del Consejo de Seguridad de la ONU, pero también van a discutir seguidamente el rumbo estratégico a adoptar después de la resolución».

Las seis grandes potencias redactaron el 11 de diciembre un proyecto de resolución que prevé nuevas sanciones, tras sostener entrevistas telefónicas entre los directores polí­ticos de los ministerios de Relaciones Exteriores.

La secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, reconoció «divergencias tácticas con Rusia en particular, y en cierta medida con China, sobre el calendario y la naturaleza de las nuevas sanciones».

Un informe del servicio secreto estadounidense publicado en diciembre afirmaba que Irán puso fin a su programa de armamentos nucleares en 2003, dando nuevos argumentos a los paí­ses que se oponen a aplicar sanciones. Pero occidente, comenzando por el gobierno de Washington, estima que esto no arregla el problema de fondo.

Cooperación


El ministro iraní­ de Relaciones Exteriores, Manuchehr Mottaki, aseguró hoy en Sofí­a que su gobierno coopera con la Agencia Internacional de Energí­a Atómica (AIEA).

«Irán coopera con la AIEA y esta cooperación permitirá aclarar los asuntos vinculados al pasado del programa nuclear iraní­», afirmó Mottaki luego de reunirse con su homólogo búlgaro Ivaí­lo Kalfin.

Las declaraciones del canciller iraní­ se producen el mismo dí­a en que seis potencias mundiales se reúnen en Berlí­n para preparar una nueva resolución del Consejo de Seguridad de la ONU sobre el polémico programa nuclear iraní­.

Bulgaria e Irán «opinan que el programa nuclear sólo puede tener fines pací­ficos. Están contra una proliferación de las armas de destrucción masiva», afirmó el ministro iraní­.

Kalfin dijo que Mottaki le habí­a asegurado que Irán «trabaja de forma muy activa con la AIEA y que habí­a respondido al 70% de las preguntas» que le presentó la agencia de la ONU.

El jefe de la diplomacia iraní­ dijo que Teherán responderí­a «completa y claramente (al cuestionario de la AIEA) de aquí­ a mediados de febrero o principios de marzo».

«En su opinión, hasta que se haya completado ese proceso, en un mes o mes y medio, no deberí­an producirse otras acciones, incluyendo en el seno del Consejo de Seguridad», explicó el canciller búlgaro.

Alemania, China, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña y Rusia, cuyos ministros de Relaciones Exteriores se reúnen hoy en Berlí­n, deberí­an transmitir «en los próximos dí­as» al Consejo de Seguridad de la ONU un tercer proyecto de resolución que incluye sanciones contra Teherán.

Irán niega que su programa de enriquecimiento de uranio apunte a fabricar armas nucleares.