Seis carros bomba


Al menos 34 personas murieron y 139 resultaron heridas hoy en varios mercados de Bagdad a una hora de gran actividad tras el estallido de seis coches bombas, el mismo dí­a de la llegada a Irak del ministro de Comercio británico, Peter Mandelson.


Cuatro de los auto bomba fueron activados entre las 07H00 y las 09H00 locales (04H00 GMT y 06H00 GMT) y más tarde estallaron otros dos, en un mercado del oeste de Bagdad, que causaron 12 muertos y 23 heridos, según los ministerios iraquí­es de Defensa y del Interior.

La primera explosión tuvo lugar en un mercado al por mayor en el barrio de Allaui, en el centro de la capital. Seis personas murieron y 25 fueron heridas, en su mayorí­a jornaleros que esperaban ser contratados.

Un segundo atentado tomó como blanco a un convoy de un alto funcionario del ministerio del Interior en Bagdad al Yadida, en el sureste de la capital. Un civil y un policí­a murieron en la explosión, que también hirió a seis policí­as.

Dicho funcionario, el general de brigada Sadun, según las fuentes, salió ileso del atentado.

En el noreste de la capital, en Ciudad Sadr, un populoso bastión chií­ta, un coche bomba estalló en otro mercado al por mayor matando a 10 personas e hiriendo a otras 65.

Finalmente, en Husseiniye, en el noreste de Bagdad, un coche bomba estalló en otro mercado, matando a cuatro personas e hiriendo a 20 más.

A pesar que la seguridad mejoró, la violencia persiste en la capital iraquí­. Estos últimos ataques se produjeron cuando Mandelson encabezaba el primer viaje de una delegación comercial oficial británica a Irak en más de 20 años.

El ministro de Comercio llegó al frente de una delegación de alto nivel integrada por empresarios para una visita de un dí­a a Bagdad y Basora (sur), informó un funcionario de la embajada británica.

Las autoridades iraquí­es no saben por el momento si los atentados en la capital fueron coordinados.

La seguridad mejoró considerablemente desde 2007, cuando las fuerzas iraquí­es y norteamericanas lanzaron ofensivas contra los militantes de Al Qaeda con la ayuda de milicias locales financiadas y entrenadas por Estados Unidos.

Esta ola de atentados tuvo lugar después de que se confirmara una disminución de la violencia en los últimos meses en Irak. Sin embargo, aunque los atentados son menos mortí­feros, siguen siendo cotidianos y produciéndose fundamentalmente en la capital.

En marzo, la violencia costó la vida a 252 civiles, militares y policí­as, un balance estable con respecto a febrero. El número de muertos en marzo se debe a por lo menos cuatro atentados de gran magnitud, que dejaron un promedio de 30 muertos cada uno.

La disminución de los actos de violencia se debe a la nueva estrategia antiguerrillera del ejército norteamericano y al fortalecimiento de las fuerzas iraquí­es.

En 2008, 6.772 iraquí­es murieron a causa de la violencia. En comparación, 17.430 personas perdieron la vida en 2007. Los peores balances de muertos desde la invasión norteamericana, que comenzó en marzo de 2003, se produjeron en los años 2006 y 2007.