Seguridad ante todo


Empezamos hoy el feriado más prolongado del año y miles de guatemaltecos se desplazan a distintos lugares del paí­s y del extranjero para aprovechar el descanso. Para los fieles católicos y en general para la comunidad cristiana, estas fechas son especiales porque significan el recuerdo de la Pasión de Jesucristo y en ese contexto son muchos los que dedican el tiempo a actividades propias de la fe, pero obviamente ello no ocurre con toda la población y de esa cuenta las playas y sitios de recreo se convierten en centros especiales de atracción.


No es secreto que durante estas fiestas hay una gran cantidad de percances en los que tiene mucha influencia el consumo de bebidas embriagantes y los cuerpos de socorro estiman que la mayorí­a de incidentes trágicos son resultado de esa condición anormal.

Es obligado que, en cualquier circunstancia, pidamos a la población redoblar sus medidas de seguridad y que se tomen las acciones pertinentes para evitar toda clase de accidentes. Especial cuidado debe tenerse en el control del transporte colectivo porque hemos visto las precarias condiciones en las que se presta el servicio a los pasajeros que están de manera permanente expuestos a la imprudencia temeraria de los pilotos y a las malas condiciones de las unidades.

Hemos tenido ya tantos accidentes que es de esperar un eficiente control y que las autoridades no cedan ante el mal de siempre, el del soborno, que es un factor importante para preservar esa impunidad que ha facilitado a los dueños de las empresas de transporte mantener esas lamentables condiciones sin que nunca tengan que asumir siquiera las responsabilidades civiles, no digamos las penales. Por ello creemos que los jefes policiales tienen que ser exigentes con sus elementos para que no se presten, siquiera por estas fechas, a la corruptela de siempre que es alentadora del mal e inseguro sistema de transporte colectivo.

Pero si bien todo eso ayuda, la verdad es que los ciudadanos tenemos que asumir nuestras responsabilidades, exigiendo nuestros derechos y cumpliendo nuestros deberes. Con ello se aporta ya bastante para reducir los riesgos que de por sí­ son elevados, pero que se incrementan en la medida en que vamos sumando irresponsabilidades de unos y otros. Con todo ello en mente, aprovechamos para desear a nuestros lectores y amigos un tranquilo y seguro descanso.