La seguridad durante la votación, la falta de motivación de los electores y los fraudes, que abundaron en la primera vuelta, son los principales desafíos que deben afrontar los organizadores de la segunda vuelta de la elección presidencial afgana, prevista el 7 de noviembre.
El presidente saliente, Hamid Karzai, se vio obligado a disputar una segunda vuelta, dado que más de un millón de boletas electorales fueron anuladas por fraude, dejando su resultado por debajo del 50% de los votos expresados en la primera vuelta, realizada el 20 de agosto pasado.
«No será una segunda vuelta perfecta. Este es un país en guerra y tenemos que recordarlo», advirtió el miércoles el jefe de la misión de la ONU en Afganistán, Kai Eide, en una entrevista con el canal de televisión Al Jazeera.
Karzai reiteró que es vital garantizar la seguridad de las operaciones de voto frente a la oleada de violencia de los insurgentes talibanes, primera causa, según los observadores, de la abstención en la primera vuelta del 61% de los electores.
Su adversario, el ex ministro de Relaciones Exteriores Abdulá Abdulá hizo declaraciones similares el miércoles, recalcando que los electores «deben estar seguros de que el riesgo vale la pena». «Quisiera ver votar al pueblo afgano sin ser afectado por el miedo ni por la intimidación», dijo.
Desde la primera vuelta de la elección, cinco atentados suicidas se registraron en la capital, Kabul, y aunque los dos candidatos dijeron que esperan un aumento de la participación, Abdulá reconoció que podría ser difícil convencer a los electores en las zonas del país en las que los talibanes están muy implantados.
En el sur, bastión tradiciona de los insurgentes, la participación en ciertas zonas fue inferior al cinco por ciento.
Según la diputada Shukria Barakzai, el desarrollo caótico y controvertido de la elección decepcionó a los afganos. «Ya no tenemos confianza en las elecciones (…) Mataron la democracia recién nacida en Afganistán. Creo que la participación será muy baja en la segunda vuelta», dijo.
«Â¿Están demasiado amenazados los afganos para ir a votar? ¿No están hartos de todo este circo? La inseguridad y el hartazgo podrían acarrear una baja participación, lo que sería una mala cosa», estima un diplomático europeo.
El presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Senado norteamericano, John Kerry, afirmó el martes que mantuvo «largas discusiones» con los organizadores con vistas a luchar contra el fraude en la segunda vuelta.
«Todo el mundo se comprometió a hacer todo lo posible para sacar conclusiones que se imponen de la precedente elección y aplicarlas en los próximos días», dijo.
El secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, anunció el miércoles en declaraciones a la BBC que serían reemplazados 200 observadores de la primera vuelta «que no aplicaron las reglas y se hicieron cómplices de procedimientos fraudulentos».
«Vamos a establecer una estrecha coordinación con la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF, fuerza de la OTAN) y con las fuerzas afganas para garantizar condiciones de seguridad que permitan que el pueblo afgano se exprese sin amenazas ni intimidaciones», afirmó.
Más de 100.000 soldados extranjeros, dos tercios de ellos norteamericanos, están desplegados en Afganistán.