El ministerio francés de Relaciones Exteriores afirmó hoy que los dos «consejeros» secuestrados ayer en Somalia no tenían el estatus de periodistas y aseguró no disponer de ningún elemento que permita decir que declararon tener esa profesión.
«Estando en misión oficial, su estatus era también oficial y no era el de periodistas», declaró el portavoz adjunto de la cancillería, Frédéric Desagneaux, respondiendo a una pregunta sobre las críticas llevadas a cabo por organizaciones de periodistas.
«No tenemos ningún elemento que autentifique la indicación local según la cual se habrían valido de un estatus diferente al suyo propio», añadió.
El portavoz de la cancillería insistió en que ambos «consejeros franceses estaban en misión oficial de asistencia ante el gobierno somalí».
«Su acción se inscribe en el marco de nuestra política de conjunto de fortalecimiento del gobierno de Cheij Charif en el terreno de la seguridad», subrayó.
Ambos hombres fueron secuestrados el martes en el hotel Sahafi, al sur de Mogadiscio, por una decena de milicianos que desarmaron a los guardias de seguridad del hotel donde se habían registrado como periodistas, según un policía somalí y la dirección del hotel.
Varias organización de periodista, entre las cuales la Federación Internacional de Periodistas y Reporteros Sin Fronteras, denunciaron este último hecho, considerando que al utilizar el estatus de periodistas, ambos hombres habían puesto en peligro a los informadores que cubren zonas de conflicto.
Interrogado sobre si los dos hombres son miembros de los servicios secretos franceses (DGSE) o pertenecían a la base militar que France tiene en Yibutí, el portavoz reafirmó que estaban en Somalia en el marco de una «misión oficial».
Desagneaux se negó a hacer comentario alguno sobre la identidad de los secuestradores, argumentando la necesidad de preservar la seguridad de ambos rehenes.
Por su parte, el ministro somalí de Defensa, Mohamed Abdi Gandhi, negó el miércoles, en una entrevista difundida por la emisora Radio France International, que el secuestro de los dos franceses tenga carácter político, al tiempo que lo calificó de acto criminal con el objetivo de obtener un rescate.
«Tenemos a algunos sospechosos que ya arrestamos y que están siendo interrogados», añadió.
Según un alto responsable de los servicios de seguridad somalíes, estos últimos «cambiaron de manos» y están «detenidos por insurgentes islamistas en Mogadiscio».