Secuelas del Transmetro


Después de un despliegue publicitario de «Tu Muni» que ofreció un sinfí­n de ventajas en el transporte colectivo urbano, el Transmetro inició sus actividades. Considero ser una fuerte inversión que ojalá responda a las expectativas de millares de usuarios citadinos y municipios satélites.

Juan de Dios Rojas
jddrojas@yahoo.com

Si esto último llega a ser en gran medida una solución patente al inveterado problema del servicio público tan necesario y esperado, habrá abierto la puerta e iniciado el camino con buen pie, en beneficio de los habitantes. El crecimiento poblacional desmedido y descontrolado agudiza dí­a a dí­a el mismo.

Sin embargo, en tanto eso es una realidad, abundan ya, a partir del primer dí­a incontables secuelas en desmedro de los intereses del público, el eterno chompipe de la fiesta. A eso tenemos que decir también que como cosa nueva provoca demanda inusual entre la población, de por sí­, muy dada a impulsos incontenibles.

Además, recalco del despliegue publicitario que batió récord histórico, en momento de demasiada tensión ante la crisis financiera y bancaria del paí­s, hubo falta de información debida. Esas lagunas hoy cobraron papel preponderante como se ve en casos publicados en los medios de proliferación.

Las multitudes de usuarios casi toman por asalto las unidades, por más que se pretende mantener el orden, disciplina y demás condiciones positivas. Pero la necesidad de llegar a buena hora a su destino hace que las personas actúen en forma antisocial, por obra de la necesidad que no espera.

Esto mismo complica en grado superlativo el inusitado movimiento, urgido de abordar las unidades articuladas, puesto que se han levantado del lecho de madrugada. Y a pesar de los pesares, de todos modos les agarra el tiempo y quedan rezagados en alguna estación pendientes de proseguir adelante.

En conclusión, dí­a a dí­a queda evidenciado cuánto de desmedido viene a ser el crecimiento poblacional de nuestra ciudad capital, pero contribuye a su complicación en mayor escala el movimiento demográfico de municipios circunvecinos, entre ellos Villanueva que resulta una población dormitorio y con ello las cosas se ponen el al rojo vivo.