Sean Penn está inmerso en su nuevo proyecto. Un filme para el que el actor de «Mystic River» ha tenido que transformarse completamente y convertirse en un rockero casi irreconocible.
El intérprete norteamericano actualmente rueda en la gran manzana la película «This Must Be the Place» en la que interpreta a una estrella de rock venida a menos llamada «Cheyenne». Este hombre intenta rastrear a su desaparecido padre, un antiguo nazi que durante la Segunda Guerra Mundial se dedico a la cacería de judíos y que ahora vive escondido y bajo otra identidad en los Estados Unidos.
Caracterizado como tal, no deja de sorprender la melena negra cardada y el excesivo maquillaje con el que vemos al actor. El «look», con pendiente incluido, cabalga entre gótico, glam y rockero muy al estilo de Robert Smith, el líder de la mítica banda The Cure