Se va el primero


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A pesar de las declaraciones del presidente Pérez Molina y otros funcionarios del Ejecutivo señalando que la renuncia del doctor Arredondo como Ministro de Salud se debió a quebrantos de salud, no podemos dejar de sospechar que el Ministro decidió renunciar por presiones que no pudo controlar y apoyos que no recibió a la hora de enfrentar la podrida situación de esa Cartera.

John Carroll


Mi percepción es que el doctor tomó una decisión entre lo político y lo ético para mantener limpia su imagen de cara a futuras posibilidades electorales. Como indica don Oscar Clemente en su columna de ayer, seguramente el bien intencionado doctor entró con muchos ánimos y ganas para tratar de peinar un Ministerio que tiene mucho tiempo de pertenecer al mismo sistema corrupto que tiene a casi todas las instituciones del gobierno de cabeza desde hace muchos años.

No es posible que después de tantos años y tantos miles de millones de quetzales, malgastados y robados el pueblo siga creyendo que poniendo a un buen tipo se arregla la cosa. Debemos de pasar al siguiente paso y exigir la reconfiguración del sistema completo para no estar cada cuatro años hincados en maíz pidiéndoles a nuestros dioses que nos envíen algo decente. No puede ser por ejemplo que los laboratorios y distribuidores de siempre sigan ordenando a diestra y siniestra lo que se puede o no hacer para participar y ganar licitaciones millonarias mediante la más descarada influencia política y electoral.  No puede ser que en el año 2012 salga un Viceministro de Salud,  como quien inventa la rueda,  a descubrir que pueden existir buenos ahorros en la compra de genéricos cuando a estas alturas en mercados de altísima calidad médica como el de Estados Unidos la participación de mercado de los genéricos ya supera el 80% del total de medicamentos utilizados. ¡Claro! Es correcto y mucho más económico  el uso de genéricos y de hecho hoy en día la mayoría de grandes laboratorios en el mundo cuenta con casas de “segundo piso” que comercializan genéricos bajo marcas distintas y por precios hasta 70% menores. Lo que no es correcto es que nos vengamos a dar cuenta de esto hasta ahora.

Ya se vio en Salud y muy probablemente lo veremos en otros ministerios, la corrupción está tan enraizada que evidentemente no es por el camino de las buenas intenciones que se solucionará ese camote. Lo que nos urge es reformar nuestro sistema completamente de manera que reduzcamos al mínimo los incentivos malignos y legislemos de manera simple y severa para dar castigos ejemplares a quienes gustan de hartarse del dinero de los tributarios a costa de servicios de pésima calidad y el desconsuelo de enfermos y muertos. Algunos, como creo es el caso de Arredondo, se verán sin apoyo a tal punto que una salida por la puerta de atrás salga más barata que una caída por la puerta de enfrente. Ciertamente no estoy de acuerdo con el hecho de que Arredondo en los primeros días de gestión haya hecho compras sin licitar con la excusa del estado de Emergencia, pero lo que da rabia es que a estas alturas todos sabemos que con o sin licitación los tratos están hechos en este y en otros casos como en los de construcción y fertilizantes.

Se va el primero pues antes de cumplir los tres meses de gestión y contrario a lo que muchos pensaban este gobierno sigue muy de cerca la sombra tan criticada del gobierno anterior.