Se tiene que acordar


Editorial_LH

Si alguna ventaja tiene el Presidente Electo Otto Pérez Molina, es que dentro de su experiencia en el Ejército de Guatemala y como Jefe del Estado Mayor Presidencial de Ramiro de León Carpio, tiene que haber visto de cerca las distintas recetas con las que a un mandatario se le va manejando para secuestrar el poder y tomar las decisiones a favor del mantenimiento de los privilegios en un sistema que se olvida de la necesidad del Bien Común.

 


Para nadie es un secreto que con el sistema de financiamiento a los partidos polí­ticos y con carí­simas campañas electorales como las guatemaltecas, ya el cese de algunas decisiones está tomado para favorecer a aquellos que han hecho esos aportes para poder “comprar” el acceso al poder.
 
  Es entonces en este momento, cuando el General Pérez se tiene que acordar de los métodos utilizados para intentar minimizar la capacidad de toma de decisión del mandatario, el vicepresidente y los ministros, en la época en que él estuvo tan cerca del poder ejecutivo.
 
  Hoy, el Congreso de la República tiene representantes que se podrí­an burlar de la inocencia de los “depurables” que en esa primera parte de la década de los 90, nos escandalizaban por sus descarados métodos de chantaje y la única forma de garantizar que los temas a discutir sean para beneficio de la población, es que se lleven a cabo de manera abierta para que no haya sobres bajo la mesa ni agendas ocultas.
 
  Algunas veces dijo el hoy Presidente Electo que haber conocido ese poder tan de cerca fue lo que lo motivó a buscar ser él quien dirigiera los destinos del paí­s. Es prioritario entonces que se garantice que el endoso tradicional del poder que se entrega a los grupos que se lo heredan con cada gobierno, se rompa de inmediato.
 
  Igual pasará con los sectores interesados en su parte del pastel de fondos públicos, como los maestros que utilizan su organización como herramienta de chantaje o los empresarios que usan sus empresas para “transparentar” la corrupción.
 
  Pocas veces puede haber una posibilidad para el paí­s de que alguien que conoce los entretelones del poder, llegue a ocuparlo. Se tiene que acordar Pérez Molina, de los grupos, los rostros, los argumentos y las gavetas que les interesan controlar.
  
  Es fundamental, que lo haga. Y también se tiene que acordar qué es lo que pasa cuando se cede en ese poder: De recordarse depende si se puede o no tomar decisiones.
 
 
MINUTERO:

Se tiene que acordar
quien manda la Presidencia;
por eso hay que encarar
al que actúa sin decencia