Se perfila nueva guerra regional


Una familia de desplazados en Congo.

La promesa de una ayuda militar de los paí­ses del ífrica austral al gobierno de la República Democrática del Congo (RDC) acerca el espectro de una internacionalización del conflicto y de una nueva guerra regional.


Reunidos ayer en Johannesburgo, los paí­ses de la Comunidad para el Desarrollo del ífrica Austral (SADC), entre ellos Angola -fiel aliado de la RDC-, se mostraron dispuestos a enviar «si es necesario (…) tropas de mantenimiento de paz» al este de la RDC, donde los rebeldes de Laurent Nkunda amenazan con tomar Goma, ciudad de medio millón de habitantes.

La SADC desplegará en breve un equipo de expertos regionales para «evaluar la situación», pero no precisó si estos militares intervendrán bajo el mandato de la ONU.

El gobierno congoleño tampoco excluyó que tropas angoleñas luchen junto al ejército regular de la RDC, aunque algunas fuentes ya sitúan a tropas de Angola en los alrededores de Goma, cerca de Ruanda.

Con el posicionamiento de la SADC, y tras el apoyo ruandés a los rebeldes de Nkunda, «se ha franqueado un nuevo paso hacia la regionalización de la crisis», consideró el director del grupo de expertos Bridging International, Pierre-Antoine Braud.

La rebelión «recibe aprovisionamiento militar y apoyo médico de Ruanda», denunciaron recientemente expertos del Grupo Internacional de Crisis (ICG) en el diario Wall Street Journal.

Las tropas rebeldes «reclutan activamente en los campos de refugiados tutsi y entre los soldados desmovilizados del ejército ruandés», aunque nunca se ha probado la implicación directa de las tropas ruandesas al lado de los rebeldes congoleños, tal como denuncia Kinshasa.