Se institucionaliza UNASUR


Hugo Chávez (2o. D), y Evo Morales (D), presidentes de Venezuela y Bolivia, formarán parte de la creación de la UNASUR.

Mandatarios de 12 paí­ses institucionalizarán mañana en Brasilia la Unión de Naciones Sudamericanas (UNASUR), en momentos en que la discordia y la tensión caracteriza las relaciones entre varios de las naciones que integran el nuevo bloque subregional.


La UNASUR quiere ser un gran foro de diálogo y concertación polí­tica para los paí­ses sudamericanos, además de espacio de debate de los grandes temas de la integración, que reunirá a los presidentes una vez por año y deberá funcionar por consenso.

La ironí­a es que muchos de sus fundadores asisten a la cita con grandes temas sin resolver con sus vecinos.

El caso al rojo vivo es el de Ecuador, Colombia y Venezuela, que protagonizan una de las tensiones más agudas en la región en muchos años. Esta situación detonó en marzo pasado tras una incursión de tropas colombianas para atacar un campamento de la guerrilla de las FARC en territorio ecuatoriano.

El presidente de Colombia, ílvaro Uribe, anunció ayer que renunció a la presidencia de la UNASUR, que debí­a asumir en Brasilia, por considerar que «no era prudente» en estos momentos, «dadas las dificultades con los presidentes de Venezuela (Hugo Chávez) y Ecuador (Rafael Correa)».

Uribe dijo además que no apoyará el principal proyecto que presentará Brasil: crear un Consejo de Defensa Sudamericano.

Diferencias de mayor o menor intensidad coexisten en la región: Argentina y Uruguay dirimen una disputa por la instalación de una papelera en un área fronteriza, y Chile y Bolivia siguen sin relaciones diplomáticas desde 1978, por falta de acuerdo ante la centenaria demanda boliviana de acceso al mar.

«La UNASUR nace bajo el signo de la paradoja: hay un cuadro de fragmentación en la región y en este articulamos una organización de concertación polí­tica; pero ese mismo cuadro justifica que se cree ese espacio de diálogo», destacó el vicedirector del Instituto de Relaciones Internacionales de la Universidad de Brasilia (UNB), Alcides Costa Vaz.

Son enormes las diferencias en los modelos económicos y polí­ticos, y en las orientaciones internacionales, con proyectos más nacionalizadores y de izquierda en Bolivia, Ecuador y Venezuela, que pasaron o pasan por grandes procesos de reestructuración, o un Perú y una Colombia más cercanos a EE.UU.

También son distintas las concepciones de «cómo debe ser el espacio sudamericano, entre Venezuela, con un componente ideológico y antihegemónico, y Brasil, sin la carga ideológica y que prefiere una región articulada para relacionarse más equilibradamente con los grandes poderes», alertó Costa Vaz.

Aunque «a pesar de las divisiones, prevalece en los paí­ses la conciencia de la importancia de una concertación», precisó.

Los presidentes tendrán oportunidad de dirimir sus divergencias en una reunión privada, a la que asistirán sólo ellos con sus asesores más próximos, un formato instituido por el propio foro.

Brasil, el primer interesado en difundir el mensaje de la integración regional, espera que la cumbre ofrezca una oportunidad de acercamiento para la candente crisis entre Colombia, Ecuador y Venezuela.

«Esperamos que podamos avanzar, con una reaproximación», afirmó sobre ese tema la pasada semana el principal asesor internacional de la Presidencia brasileña, Marco Aurelio Garcia.

UNASUR la integran Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Guyana, Paraguay, Perú, Surinam, Uruguay y Venezuela.

El concepto de reunir a los sudamericanos surgió de Brasil, con una primera cumbre suramericana que se celebró en Brasilia en el 2000. Se repitió posteriormente en tres ocasiones bajo el nombre de Comunidad de Naciones Sudamericanas, que cambió a UNASUR el año pasado y que debe institucionalizarse por primera vez mañana.