Con la participación de Thomas Shannon, encargado para América Latina del Departamento de Estado norteamericano, las comisiones de diálogo en Honduras se instalaron la mañana de este jueves en busca de una pronta solución a la crisis política.
«Nos sentimos muy complacidos de que la comisión del señor (presidente depuesto) Manuel Zelaya haya aceptado reanudar el diálogo», manifestó Vilma Morales, de la delegación del régimen de facto de Roberto Micheletti, instalado tras el golpe de Estado del 28 de junio.
Los representantes de Zelaya habían anunciado la noche del miércoles que no se sentarían a la mesa si antes no se firmaba un acta para su restitución en el poder.
Sin embargo, con la intervención de Shannon, ambas comisiones se instalaron en un hotel de Tegucigalpa hacia las 09H00 locales (15H00 GMT), en un nuevo esfuerzo por solucionar la crisis, luego de que se dieran por concluidas las conversaciones ocho días atrás.
El foco del conflicto es que Zelaya exige ser restituido en la Presidencia, a lo que se opone el gobernante de facto.
Las pláticas finalizaron porque Zelaya exigía que fuera el Congreso quien resolviera si se restituía en el cargo o no, mientras Micheletti planteaba que debía ser la Corte Suprema de Justicia, en donde el mandatario depuesto está acusado de 18 delitos.
«Creo que hoy va a ser un día de júbilo para Honduras», prometió Morales, desbordando en optimismo ante el diálogo promovido por Estados Unidos.