La Organización Mundial de Comercio (OMC) inició hoy en Ginebra una reunión crucial para evitar el colapso de la Ronda de Doha, centrada en la demanda de mayor apertura de los mercados agrícolas de los países ricos.
Por la mañana, las discusiones se llevan a cabo entre los representantes de los 152 países de la OMC. Por la tarde, se reunirán los ministros de 35 países -representantes de todos los grupos de interés- convocados por el director general de la entidad, Pascal Lamy, para evitar que siete años de negociaciones se vayan por la borda.
La Ronda de Doha, pactada en 2001, debía finalizar a fines de 2004. Pero está trabada por reclamos cruzados: los países emergentes piden mayor apertura de los mercados agrícolas de los países ricos, que a su vez demandan un acceso más amplio para los productos industriales en el resto del mundo.
Ayer, el G-20, liderado por Brasil e India, y otros núcleos de países en desarrollo emitieron un comunicado en el que afirmaron que el éxito del cónclave dependerá esencialmente de Estados Unidos y Europa.
Los agricultores de los países pobres «siguen sufriendo de los subsidios gigantescos que distorsionan el comercio y de las barreras que impiden el acceso a los mercados desarrollados», subraya el texto, firmado también por los ACP (países de Asia, Caribe y el Pacífico), el Caricom (Comunidad del Caribe) y el Grupo Africano de la OMC.
«Era importante (enviar) un mensaje de unidad», dijo tras el encuentro el canciller brasileño, Celso Amorim. «Sabemos, por experiencias pasadas, que los países desarrollados siempre tienen la tentación de crear divisiones entre los países en desarrollo», declaró.
El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, afirmó ayer que la Ronda de Doha puede concluir de manera exitosa si todos hacen un esfuerzo. «El resultado global debe ser equilibrado y ambicioso. Europa no puede ser la única que contribuya a una solución», afirmó.
Antes del inicio de la plenaria de hoy, el ministro egipcio de Comercio e Industria, Rachid Mohamed Rachid, expresó un optimismo paradójico: «Soy optimista porque nadie espera nada para esta semana, porque las expectativas son tan bajas, que (los representantes) negocian de manera más distendida», comentó.
La urgencia de cerrar la Ronda se debe tanto a la necesidad de dar respuestas tangibles a la crisis alimentaria mundial como a la inminencia de la elección presidencial de noviembre próximo en Estados Unidos.
Reúne a grandes exportadores agrícolas, desarrollados o en vías de desarrollo, hostiles a los subsidios o apoyos de la Unión Europea y de Estados Unidos a sus respectivas agriculturas.
Miembros: Argentina, Australia, Bolivia, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Filipinas, Indonesia, Malasia, Nueva Zelanda, Pakistán, Paraguay, Perú, Sudáfrica, Tailandia, Uruguay.
EL G20 (23 MIEMBROS):
Incluye a países emergentes, muchos de ellos grandes potencias agrícolas, bajo el liderazgo de Brasil e India. Buscan la apertura de los mercados agrícolas de Europa y Estados Unidos, pero tienen concepciones diferentes en lo que hace a la apertura de sus propios mercados, con posiciones más proteccionistas como en el caso de India.
Miembros: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, China, Cuba, Ecuador, Egipto, Filipinas, Guatemala, India, Indonesia, México, Nigeria, Pakistán, Paraguay, Perú, Sudáfrica, Tailandia, Tanzania, Uruguay, Venezuela, Zimbabue.
Los Países Menos Avanzados (PMA, 32 miembros en la OMC):
Los más pobres del mundo. Estos países no harían en principio concesiones en las negociaciones, pero temen quedar marginados por la emergencia de naciones como China o Brasil.
EL G10 (9 MIEMBROS):
Congrega a importadores netos de productos agrícolas que imponen elevadísimos aranceles a productos considerados vitales para sus agricultores, como Japón (778% a sus importaciones de arroz). Rechazan que se ponga topes de 100% a esos derechos de aduana, como piden otros países.
Miembros: Corea del Sur, Isla Mauricio, Islandia, Israel, Japón, Liechtenstein, Noruega, Suiza, Taiwán.
EL G33 (45 MIEMBROS):
Está integrado por países en vías de desarrollo que defienden el concepto de «productos especiales», importantes para sus agriculturas, para los que piden mantener un mayor nivel de protección.
Entre sus miembros figuran China, Congo, Corea del Sur, Costa de Marfil, Cuba, El Salvador, Haití, Honduras, India, Jamaica, Nicaragua, Panamá, Perú, República Dominicana, Trinidad y Tobago, Turquía, Venezuela.
AFRICA-CARIBE-PACíFICO (ACP, 56 MIEMBROS EN LA OMC):
Reúne a antiguas colonias que quieren conservar un acceso preferencial al mercado europeo, por lo que se oponen a ciertas posiciones del G20.
Miembros: Angola, Antigua y Barbuda, Barbados, Belice, Benín, Botsuana, Burkina Faso, Burundi, Camerún, República Centroafricana, Chad, Congo, Costa de Marfil, Cuba, República Democrática del Congo, Yibuti, Domínica, República Dominicana, Fiyi, Gabón, Gambia, Ghana, Granada, Guinea, Guinea-Bissau, Guyana, Haití, Jamaica, Kenia, Lesoto, Madagascar, Malawi, Mali, Mauritania, Isla Mauricio, Mozambique, Namibia, Níger, Nigeria, Uganda, Papuasia Nueva Guinea, Ruanda, St. Kitts y Nevis, Santa Lucía, St. Vincent y Granadinas, Senegal, Sierra Leona, Islas Solomon, Sudáfrica, Surinam, Suazilandia, Tanzania, Togo, Trinidad y Tobago, Zambia, Zimbabue.
EL G90:
Es una estructura más informal, integrada por los países ACP, las naciones de la Unión Africana y los Países Menos Avanzados (PMA).
NAMA 11 (10 MIEMBROS):
Grupo de países en desarrollo que busca flexibilidad para limitar la apertura de sus mercados industriales.
Miembros: Argentina, Brasil, Egipto, Filipinas, India, Indonesia, Namibia, Sudáfrica, Túnez, Venezuela.