Se inicia jornada de huelga


Marcha masiva de los franceses, la segunda grande en menos de dos meses.  La gente protesta por  el desempleo, los cierres de fábricas y en general por la situación ocasionada por la crisis financiera mundial.  FOTO LA HORA: AFP DENIS CHARLET

Los transportes aéreos y ferroviarios sufrí­an perturbaciones hoy por la mañana en Francia, al iniciarse una jornada de huelga y manifestaciones convocadas por los sindicatos en reclamo de alzas salariales y en defensa de las fuentes de trabajo.


El gobierno «tendrá que aceptar volver a sentarse a discutir con los sindicatos en base a las reivindicaciones que hemos presentado a inicios de año», dijo Bernard Thibault, secretario general de la Confederación General del Trabajo (CGT), la principal central gremial francesa.

Esas reivindicaciones se refieren «al empleo, al poder adquisitivo, a las inversiones, a las polí­ticas públicas», agregó.

Los enlaces aéreos sufrí­an algunos contratiempos en el aeropuerto parisino de Orly (sur), donde varios vuelos fueron anulados. Las autoridades aéreas prevén dificultades a lo largo del dí­a «en en conjunto del territorio», a causa de los paros de los controladores de vuelo.

Los ferroviarios inciaron la huelga anoche. La SNCF (compañí­a nacional ferroviaria), dio parte de perturbaciones, sobre todo en la zona de Parí­s.

La empresa prevé asegurar un 60% de los enlaces de tren bala (de alta velocidad) y mantener un flujo casi normal con Londres y Bruselas.

Los metros de Parí­s y Marsella (sur) funcionaban sin mayores problemas, pero se veí­an fuertemente afectado en otras ciudades, como Burdeos (sudoeste), Estrasburgo (este) o Niza (sudeste).

Las ocho centrales sindicales del paí­s llamaron a manifestaciones, con la expectativa de una movilización mayor que en la última jornada de protesta, el 29 de enero, cuando entre un millón y 1,5 millones de personas participaron en los actos. Más de 200 manifestaciones están previstas en todo el paí­s.

El primer ministro Franí§ois Fillon descartó nuevas partidas de dinero para reforzar el poder adquisitivo, después de haber liberado 2.600 millones de euros el pasado 18 de febrero para los hogares más pobres.

Un 78% de los franceses respalda la huelga, de acuerdo con una encuesta divulgada el martes.

La crisis económica y financiera mundial ha puesto a Francia, al igual que al resto de paí­ses de la Eurozona (16 paí­ses), en graves aprietos y confronta al presidente conservador Nicolas Sarkozy a un creciente descontento social.

Los sindicatos exigen que Sarkozy abandone sus planes de suprimir empleos en el sector público, anule los recortes de impuestos de 2007 -que estiman sólo beneficia a las clases altas-, mantenga sin cambios el sistema de protección social, uno de los más desarrollados del mundo, y aumente el salario mí­nimo.