La Organización Internacional de Trabajo (OIT), a través del Programa Internacional contra la Explotación Sexual Comercial Infantil (IPEC), en la región centroamericana ha atendido unos 2,557 infantes y adolescentes víctimas de este flagelo.
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Karina Javier, de la OIT, refirió que una de las peores violaciones a los derechos humanos de la niñez y la adolescencia es la explotación sexual comercial, debido al impacto que tiene en su vida; sin embargo, el carácter de la misma, hace difícil determinar a ciencia cierta la cantidad de infantes y adolescentes que son explotados.
La experta de la OIT manifestó que este es un proyecto muy focalizado, en algunos municipios de cada país centroamericano, por lo que no representa el dato real de la cantidad de infantes que son usados para estos fines.
A través de IPEC han sido rescatados unos 1,407 infantes y adolescentes de Guatemala, Panamá, Honduras, Costa Rica, Belice y Nicaragua.
Muchas de las menores de edad sometidas a estos tratos, considerados como crímenes, fallecen al resistirse a mantener una relación sexual forzada. «Cuando son embarazadas son fuertemente golpeadas, al punto de perder la vida, y son tiradas en ríos cercanos a los bares», según fuentes relacionadas al modelo de atención.
Atención sin institucionalizar
La OIT presentó esta mañana el modelo de atención a víctimas de explotación sexual comercial llamado «redes de protección», el cual busca restablecer los derechos de los menores de edad.
Según se informó, el modelo pretende que, a través de una coordinación interinstitucional, se logre un rescate efectivo de los infantes y adolescentes; empero, propone que los mismos sean atendidos en sus hogares, para mantener el vínculo con la familia y la comunidad, a fin de evitar la institucionalización de los chicos.
De acuerdo con un documental titulado «Saber que se puede», el modelo confía en las capacidades de la familia para que las mismas acojan «en su seno a los menores de edad».
En Guatemala
El programa de la OIT se implementa en los municipios de San José Pinula, Amatitlán y Villa Nueva, del departamento de Guatemala y en Antigua Guatemala, Sacatepéquez.
Una de las personas encargadas del programa en Guatemala se refirió a lo difícil de la implementación del mismo, ya que es fundamental sensibilizar a los miembros de las diversas organizaciones para conformar la articulación de éstas.
La iniciativa 38-81, Ley contra la violencia sexual, explotación y trata de personas, recibió dictamen favorable de la Comisión Legislativa y de Puntos Constitucionales, el pasado 12 de octubre. Karina Javier, de la OIT, expresó que para la siguiente semana se iniciará la primera lectura de la propuesta que busca prevenir, atender, reformar y crear nuevos tipos penales sobre delitos sexuales.
«Hay un panorama favorable. Estar contra la ley, es estar a favor del crimen organizado», señaló Javier.