Tres ciudadanos de Bután que tramitaban su estatus de refugiados se escaparon del albergue donde permanecían, tras su localización en el Aeropuerto Internacional La Aurora en febrero pasado, confirmó una fuente de Migración.
Los tres asiáticos se fugaron de la Casa del Migrante, entidad de la Iglesia Católica, mientras el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados analizaba su situación.
Los butaneses, que no hablaban español, fueron abandonados en el área internacional del aeropuerto La Aurora cuando intentaban llegar a Canadá, precisó una fuente de Migración.
De la Casa del Migrante también se escaparon cinco somalíes y tres nepalíes mientras se establecía si se les concedían refugio político.