Tres muertos, un chofer y dos supuestos delincuentes, así como uno más capturado es el saldo de una jornada en la que usuarios y choferes de autobuses unieron esfuerzos para enfrentar una ola de asaltos en ómnibus de transporte de pasajeros.
En el km 52 de la ruta antigua a Escuintla (sur), dos presuntos delincuentes fallecieron cuando intentaron asaltar a los pasajeros de un autobús, luego de que uno de los pasajeros, al percatarse de sus intenciones, desenfundara un arma de fuego y les disparara.
Durante las últimas semanas, los asaltos a las unidades de transporte y el asesinato de los conductores se han incrementado, sin que las fuerzas de seguridad puedan garantizar la tranquilidad en esos servicios.
En tanto, un chofer, un ayudante y un pasajero de una unidad del servicio interurbano, lograron la aprehensión de uno de dos supuestos delincuentes.
«El chofer agarró un hierro y le pegó. Cuando vi que se le cayó la pistola me le fui encima, igual que uno de los pasajeros», afirmó a periodistas locales el ayudante del autobús, quien prefirió el anonimato.
Todo esto, de acuerdo con testigos del hecho, ocurrió minutos después de que el delincuente, quien era acompañado por otro desconocido que escapó al ver la acción contra su compañero, se acercara al chofer y lo amenazara con matarlo si no le entregaba el dinero de la cuenta.
Por aparte, el chofer Héctor Manolo Pérez Túnchez, de 20 años, no corrió con la misma suerte, pues un desconocido descargó el arma que portaba en su contra, provocándole la muerte en las inmediaciones de una ruta en la periferia norte de la ciudad.
«El asesino se acababa de subir a la unidad, se acercó a una mujer que iba con el conductor y le dijo: ahí lo velás a la noche. Después le disparó al piloto en repetidas ocasiones», relataron testigos del hecho a autoridades de socorro que atendieron la emergencia.
De acuerdo con los registros de la Policía Nacional Civil (PNC) de Guatemala, en el transcurso del año 27 choferes y 18 ayudantes han fallecido producto de ataques perpetrados por presuntos pandilleros, quienes exigen una cuota extorsiva de unos 13 dólares diarios por dejarlos circular en la ciudad y departamentos.
En tanto, según la Asociación de Empresarios del Transporte Urbano de Guatemala, cada día se registran alrededor de 240 asaltos a las unidades, perjudicando a unos 40.000 guatemaltecos.
La constancia de estos hechos han provocado reiteradas críticas a la administración del presidente í“scar Berger, quien en varias ocasiones los atribuye a organizaciones políticas opositoras, sin hacer señalamientos directos o presentar denuncias ante las instancias encargadas de las investigaciones en Guatemala.